Ir a Prédicas Ir a Página Principal

   

Sentándonos a La Mesa


LBA Salmos 23:1 Salmo de David. El SEÑOR es mi pastor, nada me faltará. 2 En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. 3 Él restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. 5 Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR moraré por largos días.

 

INTRODUCCIÓN

Dios nos ha prometido un año de transformación. Y hoy estamos hablando de la transformación de la mesa, donde Dios nos ofrece el vino y el pan. Dios sabe que al sentarnos en la mesa ocurre una transformación, que somos cambiados en otra genética, en la naturaleza divina.

Vamos a aprender un poco más lo que representa sentarnos a la mesa del Padre, para tomar la Santa Cena. El privilegio de sentarnos a la mesa de Dios, no es algo que nos hayamos ganado, sino que Jesús al entregar su vida por nosotros, nos dio, en su misericordia, la potestad de ser llamados Hijos suyos, y por gracia tenemos el derecho de participar del pan y del vino.

Este Salmo, que consta de seis versículos, es profético, porque representa todo lo que hay antes de sentarse a la mesa y todo lo que hay después. En el versículo cinco el Señor prepara la mesa. En la Santa Cena ocurren cosas en nuestras vidas, cambios que se hacen palpables después de participar de pan y vino. Ingresamos de una manera, (pasado) pero salimos de otra forma (futuro), y este salmo profetiza tal cambio sobre nuestra vida.

 

DESARROLLO

El versículo cinco, menciona todo lo que sucede cuando estamos sentados, durante tomamos la Santa Cena. El significado de la palabra: Tú preparas, (en otras versiones aparece tu aderezas) significa poner en orden, algo referente a batalla, unirse a la batalla, Dios se une con nosotros para pelear contra nuestros enemigos. Entonces nos damos cuenta que lo primero que sucede es que nos ponemos en orden. Ese es el momento de analizar nuestras vidas, hacer una introspección de nuestras fallas, pecados, de todo voto pendiente de pagar, etc. Pedir perdón y hacer un nuevo pacto o compromiso con Dios de no fallarle.

 

Después de ponernos en orden, otra de las funciones de la Santa Cena es unirnos en batalla con el Señor, contra nuestros enemigos, para vencer situaciones o áreas que siempre nos han vencido. Hay situaciones o áreas que todavía no hemos logrado vencer por nosotros mismos, porque hemos ido a la batalla solos, no con el Señor de los Ejércitos. Entonces sentarnos a la mesa es un momento de victoria, porque Dios nos ayuda a derrotar todo aquello que antes nos ha vencido. La frase aderezas mesa significa que Dios se une en la batalla con nosotros para vencer a los enemigos, pero también significa que antes hubo un valle de sombra y de muerte, una cobertura de tinieblas, calamidades, en lo que todo salía mal. Si antes de sentarnos a la mesa, cuando ingresó a la iglesia, estaba pasando momentos muy difíciles, ahora, después de la Santa Cena, esos momentos difíciles son parte de su pasado.

 

Ahora Dios, nos unge, nos habilita y hace rebosar nuestra copa. Rebosar significa estar satisfecho. La vida del cristiano es para estar satisfecho y para gozarse la vida. La comida de Dios nos transforma en la genética divina, pero la otra comida nos transforma en gordos. Resumiendo entonces este salmo profético, primero es el valle, el momento difícil, de decisión, de depresión, de calamidad, muchas veces de derrota, de tinieblas, para luego sentarnos en la mesa y después viene la victoriaVALLE – MESA- VICTORIA.

 

David sabía lo que era estar en el valle y los temores que en el se vivían, como sabía lo que era sentarse a la mesa, a comer el pan y beber el vino y sabía lo que era estar victorioso. Vamos a conocer los diferentes valles por los que un cristiano debe pasar, hasta obtener la victoria:

 

1. VALLE DE ELA – VALLE DE DAVID

LBA 1 Samuel 21:6 Entonces el sacerdote le dio pan consagrado; porque allí no había otro pan, sino el pan de la Presencia que había sido quitado de delante del SEÑOR para colocar pan caliente en su lugar al ser retirado. 7 Y uno de los siervos de Saúl estaba allí aquel día, detenido delante del SEÑOR; se llamaba Doeg edomita, jefe de los pastores de Saúl. 8 Y David dijo a Ahimelec: ¿No tienes aquí a mano una lanza o una espada? Pues no traje ni espada ni armas conmigo, porque el asunto del rey era urgente. 9 Entonces el sacerdote dijo: He aquí, la espada de Goliat el filisteo, a quien mataste en el valle de Ela, está envuelta en un paño detrás del efod; si quieres llevártela, tómala, porque aquí no hay otra sino ésa. Y David dijo: Como ésa no hay otra; dámela.

 

David sabía que habían valles por los que tenía que cruzar, y que en ellos habían temores y sombras de muerte. En ese momento estaba siendo perseguido y huía por su vida, pero él se sentó en la mesa a comer el pan. Después que tomó la santa cena, le dieron la espada de un enemigo al que había derrotado en el valle de Ela, que significa de los jefes. En este valle se pelea para saber quien manda. Y él ya había cruzado ese valle.

 

En este valle, aún David sintió temor porque iba a pelear contra un gigante, con el que nadie había querido pelear antes, pero David no peleó con sus propias fuerzas, sino con las fuerzas del gigante que había dentro de él. Obtuvo la victoria y le dieron una espada. Muchas veces sin embargo, somos derrotados en el Valle, pero el Señor Misericordioso nos hace sentarnos en su mesa y nos da la victoria.

 

Este era un tiempo en el que Saúl gobernaba y no había espadas, ni herreros; escaseaba la palabra. La espada representa la palabra de Dios. La gente no conocía de la palabra de Dios, por eso nadie había querido por miedo, pelear contra Goliat, porque no sabían que en la palabra dice Jeremías 20:11  Mas Jehová está conmigo como un poderoso gigante;  por tanto,  los que me persiguen tropezarán y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; pero David si lo sabía y después que venció a Goliat, el gigante, le quitó la espada. No es posible que el Valle de tinieblas y sombras, pueda vencer la luz. Sino que la luz vence las tinieblas. En ese valle de Ela se demostró que el jefe, el que manda es el Dios poderoso y gigante que está con nosotros.

 

Después de cruzar ese valle, el pan que David se sentó a comer era el Pan Consagrado que era solo para los Levitas, sacerdotes, discípulos o ministros. El diablo no va a querer que nos sentemos en la mesa, y Saúl figura del diablo que nos persigue, no va a querer que comamos del pan consagrado. Aún ahora hay “pastores con la unción de Saúl” que no van a querer que el pueblo conozca de la palabra o que van a mezquinar la palabra, (el pan) porque es para los ministros, los discípulos, pero el Señor no hace acepción de personas. El da a todos de su pan, de su palabra. Este Pan era consagrado, eso significa que estuvo delante de la presencia de Dios; entonces este pan que Dios nos da cuando nos sentamos en la mesa es para consagrarnos, para apartarnos para Dios. Por eso Jesús dijo, Juan 6:56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. O sea que el que no come su carne y bebe su sangre, no permanece en Cristo ni Cristo en él. Hay que sentarnos en la mesa para estar en Dios, y que El esté dentro de nosotros como un gigante para vencer a los enemigos que hay en el Valle. Después de eso, a David le dieron una espada. A nosotros nos darán una espada en la mano, poderosa, que es la palabra de Dios, el Rhema para nuestra vida. (Palabra hecha vida en nosotros)

 

Otra de las acepciones de aderezar (o preparar mesa) es: poner en orden. Hay que ponernos en el orden de Dios, que nos manda a:

 

a. CASARSE

R60 Hebreos 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. Si hemos estado en Unión Libre, o en fornicación, honremos a nuestra pareja con el matrimonio y estaremos agradando a Dios al ponernos en orden, entonces el aderezará mesa delante de nosotros y nos dará la victoria. El orden atrae la bendición y la victoria.

 

b. AMAR Y PERDONAR AL HERMANO

R60 1 Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Somos llamados Hijos de Dios, y esto se manifestará en nosotros si hacemos justicia y si amamos a nuestros hermanos, sino, seremos llamados hijos de otro. Practiquemos el perdón. Si amamos y perdonamos a nuestros hermanos estaremos en el orden de Dios. El mismo nos dio el ejemplo y nosotros como hijos haremos lo que vemos al padre hacer. Esto nos traerá muchas victorias.

 

2. VALLE DE SAVE- VALLE DE LA TENTACIÓN ECONÓMICA

R60 Génesis 14:17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. 18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; 19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. 21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. 22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, 23 que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram; (Otra versión) Darby 14:21 Dame las almas, y toma para ti los bienes.

 

Este Valle de Save es llamado el valle del Rey. Aquí la batalla era para saber quien era el Rey.  Dios nos dejó dicho en su palabra, en Apocalipsis 1:6 que nos hizo reyes y sacerdotes. Ya dejó establecido un Reino Sacerdotal, donde hay gente con unción de rey y gente con unción sacerdotal. No todos son reyes y sacerdotes. Los sacerdotes son los que tienen un ministerio primario, que ya nacieron con ese propósito y los reyes, son los que fueron destinados a pelear para tomar un botín y enriquecerse.

 

Abraham era un hombre muy rico, pero enfrentó un valle donde se le aparecieron dos reyes, y ambos querían darle bienes: el rey de Sodoma y el rey de Salem. Esto representa que hay dos fuentes de riquezas, dos fuentes de ingreso: la del rey de Salem y del rey de Sodoma.

 

El Rey de Sodoma, le dijo: dame y una vez que me hayas dado yo te voy a dar todos los bienes. Este Rey de Sodoma te pide antes para darte. Es una transacción, en la que hay condiciones, para darte los bienes te pide algo a cambio. Y como dice la versión Derby, lo que pide son las almas.

 

En cambio, el Rey de Salem, lo sentó a la mesa y le dio el pan y vino. El rey de Salem (Shalom - Paz), es el rey de paz. ¿Y quien es nuestro rey de paz? Jesucristo. Lo que este rey de paz hizo fue darle pan y vino, bendecidlo y no le pidió nada a cambio, sino que su propósito era que Abram lo conociera. Un verdadero ministro de Dios se reconoce porque da pan y vino y bendice, jamás maldice. Y como consecuencia de esto, sin que este Rey le pidiera algo, Abram le dio el diezmo de todo. En la dimensión de Dios se practica lo de que es más bienaventurado dar que recibir.

 

El sueño de Abram era tener un hijo, y estando en el Valle de Save, se sentó en la mesa del Rey de Salem, el Sumo Sacerdote Melquisedec, participó del pan y vino, dio los diezmos y el Señor le concedió lo que él anhelaba. Dios concede nuestros más hermosos anhelos, pero no en el valle. El Valle sirve para ser probados y hay que aguantar y pasar la prueba. Hay que aguantar el valle. Este es el valle de la tentación de las riquezas y del dinero fácil. Ejemplo: Se puede presentar alguien ofreciendo pagarle mucho dinero por llevar una bolsita de un “polvo blanco” a otro lugar…Por favor no vaya a decir:-lo que el pastor predicó, aquí esta mi bendición- O si en un supermercado, en un banco, etc. usted paga con un billete de Lps. 100 y le están dando Lps. 400.00 de cambio por equivocación, no diga: -¡Gloria a Dios, gracias Señor!- Este es su valle de Save, de la tentación, dígale no al Rey de Sodoma y confíe en el Rey de Salem.

 

R60 Romanos 16:20 Y el Dios de Paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.

Dios nos va a bendecir económicamente y en todo, pero como dice la Biblia: R60 3 Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Quiere que nuestra alma prospere antes de bendecirnos económicamente para que no nos haga mal. Dios nos va a enriquecer, nos va a dar mejores salarios, nos va a dotar y cuando eso pase no nos olvidemos de Dios.

Recordemos que R60 James 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

 

3. VALLE DE JEZREEL- VALLE DE MISERIA Y POBREZA

R60 Jueces 6:33 Pero todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron a una, y pasando acamparon en el valle de Jezreel. 34 Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él.

 

Gedeón era de la tribu de Manasés, la más pequeña de Israel. Ellos tenían trigo, (figura de la palabra) pero lo escondían, y a pesar de que lo sembraban no podían cosecharlo. Y dice la Biblia en  R95 Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará. Algo sucedía en este valle de Jezreel para que no cosecharan, y es que venían los Madianitas, sus enemigos, se lo robaban o los estorbaban. No les estorbaban la siembra, sino la cosecha. Y por ello, tenían al pueblo de Dios, empobrecido. Aquí vemos claramente como trabaja el enemigo, que solo vino a robar, matar y destruir.

 

Este es el Valle de Gedeón, el Valle de la miseria y la pobreza, donde se siembra, se trabaja pero no se puede cosechar ni prosperar, porque viene el diablo a robar, matar y destruir. Dios no nos va a sacar del Valle, lo que hace es infundirnos aliento para aguantar el tiempo que nos tome atravesarlo y darnos la espada para vencer todos los obstáculos que se presenten durante la travesía por el. La espada es la palabra que debemos usar, “hablar, proclamar”  cuando estemos pasando por el valle de la miseria y la pobreza.  En este valle, la única forma en que Dios nos va a aderezar mesa delante de nuestros enemigos es:

  • Poniéndonos en orden y ponernos en orden es: recoger toda palabra dicha en un momento de necesidad en contra de nosotros, de nuestra vida, de otros o en contra del Señor.

  • Usando la espada que ya nos ha sido dada, y proclamar, aunque no sintamos lo que decimos, aunque no se vean con los ojos físicos las palabras que proclamamos, todas las promesas que están escritas en la Biblia.

 

Debemos vivir y avanzar con fe porque su cayado nos va a estar infundiendo aliento, porque somos sus ovejas, sus hijos y aferrándonos a Dios, vamos a tener la fuerza para continuar y terminar de pasar este valle.

 

Para los que pensaron que ya no eran hijos, que se iban a quedar pobres, que no habían nacido para amar, que se iban a quedar siempre llenos de odio y se sentaron a la mesa, algo pasó y fueron transformados.

 

Hay que discernir lo que hacemos cuando nos sentamos en la mesa a tomar el pan y el vino, porque venimos a que Dios nos transforme nuestras vidas. En el Salmos 73 Asaf dijo que casi se deslizaron sus pies, ¡por poco resbalaron sus pasos!, porque tuvo envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos. Cuando estemos en el Valle de la Miseria, y no comprendamos el propósito de Dios, no nos enojemos con Dios, ni no nos alteremos con motivo del que prospera en su camino.

 

Hemos estado hablando de la transformación que Dios realiza en la mesa, que hay un antes y un después. Y aunque este sea un valle de miseria y de pobreza, que es terrible y difícil de pasar, Dios se une a nosotros para pelear contra nuestros enemigos y vencerlos. Cuando hayamos pasado este valle y seamos enriquecidos, cuidemos lo que Dios nos da, y compartamos con los necesitados. Gedeón le pidió señales a Dios, para saber si iba a salir de este valle y si iba a obtener la victoria contra sus enemigos.

 

 R95 Jueces 6:36 Gedeón dijo a Dios: "Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, 37 he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; si el rocío está sobre el vellón solamente, y queda seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho". 38 Y así aconteció, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón para sacarle el rocío, y llenó con él un tazón de agua. Analizando que es un “Vellón”, pues alguno dirá: alguien que no es “Fellón”, pero un vellón es una guedeja o mechón de lana de carnero u oveja que sale junta cuando es esquilada. Entonces un vellón es lo que cubre una oveja. Y el rocío es la palabra de Dios predicada, el mensaje, el sermón. Entonces la señal que Gedeón pidió es que quería ver como estaban las ovejas, como recibían el discurso las ovejas. Y como no había nada en la tierra, significa que no habían dejado caer ninguna enseñanza a tierra. Nosotros no asistimos a la iglesia a una clase de teología, sino a recibir enseñanzas que podamos poner por obra. Nosotros creemos a la palabra de Dios porque se cumple. Porque el cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán. Pero a veces la palabra de Dios cae a tierra.  La señal por la cual el Señor va a poder liberarnos de la miseria es cuanta palabra predicada, cuantos mensajes, cuantos sermones hemos absorbido para nosotros, y la hemos puesto por obra. Porque como dice Salmos 1:2 que en su palabra está su delicia y medita de día y de noche y todo lo que hace prosperará. Tengamos esta señal para salir del Valle de la Miseria. Luchemos por salir del valle.

 

 LBA Jueces 7:13 Cuando llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando un sueño a su amigo, y decía: He aquí, tuve un sueño; un pan de cebada iba rodando hasta el campamento de Madián, y llegó hasta la tienda y la golpeó de manera que cayó, y la volcó de arriba abajo y la tienda quedó extendida. 14 Respondió su amigo, y dijo: Esto no es otra cosa que la espada de Gedeón, hijo de Joás, varón de Israel; Dios ha entregado en su mano a Madián y a todo el campamento.

 

Vemos que aún a los enemigos de Gedeón se les reveló por sueños la señal de que Dios le iba a dar la victoria a su pueblo. Vieron un pan de cebada que él otro interpretó correctamente como la espada de Gedeón. Después que a Gedeón le dieron el pan, el Señor le dio una espada. Esto es una muestra clara de lo que ocurre cuando nos sentamos a la mesa, que es ir a la batalla, el Señor se  une a la batalla con nosotros y juntos desbaratamos a los enemigos. Después, como señal de victoria Dios nos da una espada.

 

No nos acostumbremos a la pobreza, porque no fuimos creados para vivir en la miseria, sino en la abundancia. Sembremos, trabajemos y Dios nos va a prosperar la obra de nuestras manos. Cuando sembremos, no permitamos que los Madianitas nos roben el trigo, la cosecha de todo lo que hemos trabajado, sino que amarremos y liguemos al hombre fuerte que quiere robarnos lo que nos pertenece. El trigo ellos lo ponían en lagares, que es donde guardaban el vino; ya no tenían gozo. Jesucristo, que es el Pan descendido del cielo va a destruir todo ataque que haya venido contra nosotros de miseria, nos dará la victoria y el gozo nos será devuelto. Dios adereza mesa delante de nosotros, nos unge la cabeza con aceite y nuestra copa está rebosando.

 

CONCLUSIONES

Dios nos ha prometido un año de transformación. Esta vez es la transformación de la mesa. Dios sabe que al sentarnos a la mesa ocurre una transformación, que somos cambiados en otra genética, y somos partícipes de la naturaleza divina.

 

Los diferentes valles por los que un cristiano pasa son:

  •  VALLE DE ELA  Este es un valle de sombra de muerte, temores, persecución. En este valle se peleaba para saber quien mandaba. Pero al sentarse en la mesa, el Señor se une a la batalla con nosotros y hay victoria. Después de sentarnos a la mesa, nos entregan una espada.

  •  VALLE DE SAVE Este es el valle de la tentación de las Riquezas. Este Valle sirve para ser probados en la parte económica y hay que aguantar la prueba, mientras se cruza el valle. Dios nos va a prosperar  económicamente y en todo, así como prospera nuestra alma. Recordemos que toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

  •  VALLE DE JEZREEL Este es el Valle de Gedeón, el Valle de la Miseria y la Pobreza, donde se siembra, se trabaja pero no se puede cosechar ni prosperar, porque viene el diablo a robar, matar y destruir, pero el Señor nos da la victoria.

Un arrepentimiento ocurre no solo en la crisis o en el pecado, sino que también cuando Dios da cosas buenas. Ejemplo, cuando a veces por el trabajo no podemos congregarnos, y el Señor nos sigue bendiciendo, dándonos cosas buenas, va a venir el Rey de Sodoma a decirnos:-sigue así sin congregarte, ya ves que te va bien, no necesitas de Dios- pero, nosotros debemos de responderle que todo lo que tenemos desciende de lo alto, y que el que nos bendice es el Rey de Paz.

Dios no nos va a sacar del Valle, lo que hace es infundirnos aliento para aguantar el tiempo que nos tome atravesarlo y darnos la espada para vencer todos los obstáculos. La espada es la palabra que debemos usar, hablar cuando estemos pasando por el valle de sombra y de muerte, de las tentaciones económicas, de la miseria y la pobreza.

 

Entonces, primero es el valle, el momento difícil, de decisión, de depresión, calamidad, muchas veces de derrota, de tinieblas pero luego de sentarnos en la mesa viene la victoria. 

VALLE – MESA-  VICTORIA- ESPADA.



Ir a Prédicas Ir a Página Principal
Iglesia de Cristo Ministerios Ebenezer Honduras. Copyright © 2006. Todos los derechos reservados. Por preguntas, comentarios o sugerencias sobre este sitio Web por favor enviar correo electrónico a webmaster@ebenezer.hn.