Ir a Prédicas Ir a Página Principal

   

El Cristiano como Labrador


2 Timoteo 2:6 el labrador que trabaja debe ser el primero en recibir su parte de los frutos.

 

INTRODUCCIÓN

Este mismo texto en la versión de la Biblia del Oso dice SSE 2 Timoteo 2:6  El labrador, para recibir los frutos, es necesario que trabaje primero.

El apóstol Pablo estaba formando a su hijo espiritual Timoteo y enseñándole que tenía que desarrollarse en varias facetas: como soldado, aprendiendo de los principios de autoridad y sujeción para recibir y cumplir órdenes; luego como atleta que debía abstenerse, disciplinarse y ejercitarse para la carrera con gozo y obtener la corona; pero ahora lo lleva  a la tercera faceta que es de labrador, en la cual deberá aprender lo que es tener paciencia, pero de la que se dice longanimidad.  

 

DESARROLLO

La palabra labrador es la # 1092 georgeos, que significa el que trabaja la tierra (labrador = Jorge). Esta palabra se divide en dos partes: ge, que es tierra y ergon, que es trabajo, ocupación.  Un labrador es alguien que se dedica a labrar la tierra, un labrador de la semilla, y en la acción de la labranza hay un esfuerzo físico. No solamente debemos dedicarnos a las hermosas labores espirituales de: la oración, la lectura de la palabra, el ayuno, etc. sino que debemos  tener el equilibrio de vivir con: los pies en la tierra (trabajando) y la cabeza en el cielo. Esto nos hace ver la realidad de Dios que para poder tener frutos y bendición, hay que trabajar primero la tierra. Dios permite, que de nuestro trabajo como labradores podamos recoger los frutos y además  podamos ofrecerle ofrendas a él. Dios nos ha puesto para dar frutos.

Dios no nos va a pedir hacer algo que él no haya hecho antes. Jesús dice en la Biblia en  RV 60 Juan 15:1  Yo soy la vid verdadera,  y mi Padre es el labrador. Si alguien conoce bien la tarea de labrar la tierra es el Padre. Y nosotros como sus hijos nos tenemos que parecer a él, en su carácter. En los evangelios aparece una parábola sobre una viña que el Padre plantó: LBA Mateo 21:33 Escuchad otra parábola. Había una vez un hacendado que plantó una viña y la cercó con un muro, y cavó en ella un lagar y…la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. Al mencionar que plantó una viña, se refiere al mundo; que cercó la viña se refiere a la protección, cuidado. Cavó un lagar, y esto es figura de que él siempre quiso que hubiese vino que es gozo; la arrendó a unos labradores son los ministros que dejó encargados de labrarla. Dios, como nos ha puesto para dar frutos, al ver que sus primeros ministros no  le daban los frutos de su viña a tiempo, sino que golpeaban, apedreaban y hasta mataban sus siervos enviados, decidió cambiar estos ministros: los fariseos, saduceos, los religiosos y ahora enviaría a sus ministros del Espíritu. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará a esos labradores? 41 Ellos le dijeron: Llevará a esos miserables a un fin lamentable, y arrendará la viña a otros labradores que le paguen los frutos a su tiempo.

 

Este ejemplo nos permite visualizar que el Dios Padre es un labrador, y que tiene el carácter de un buen labrador. Vamos a analizar a continuación el carácter de un buen labrador, para aprender sus cualidades:

 

EL CARÁCTER DEL LABRADOR

 

LA PACIENCIA DEL LABRADOR

LBA Santiago 5:7 Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía. 8 Sed también vosotros pacientes; fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cerca.

 

Esto nos muestra que una cualidad inherente al labrador es la paciencia. El labrador entiende que tiene arar, sembrar, podar, pero también sabe que todo  depende de Dios, quien manda la lluvia y el sol, para que la semilla germine y dé fruto; tiene la paciencia de esperar…

 

El labrador sabe que por mucho que se esfuerce, no puede hacer que una semilla dé el fruto antes, sino que tiene que esperar el tiempo que le toma a la semilla desarrollarse y dar el fruto. Esto nos enseña que hay cosas que nos toca hacer a nosotros, pero hay otras que no dependen de nosotros, sino que tenemos que tener la paciencia de esperar. Esta palabra va más allá de lo que nosotros entendemos. Algunos dicen que la Paciencia es la Ciencia de la Paz; pero buscando su significado en el diccionario, encontramos que significa: virtud del que sabe sufrir y tolerar el infortunio y adversidades con fortaleza, sin lamentarse; virtud cristiana que se opone  a la ira. Calidad del que sabe esperar con calma una cosa que tarda, o sufrir la duración de un trabajo.  Buscamos el significado de paciencia en la concordancia Strong, la # 3114 Makrothumeō y es la extensión del espíritu, o un alargamiento de espíritu para poder soportar momentos difíciles. Es la misma palabra para longanimidad.  Esta palabra aparece en la Biblia varias veces y generalmente cuando somos nuevos, y leemos longanimidad, creemos que tiene que ver con la longaniza y continuamos leyendo, actuando como que le hubiéramos entendido, pero en verdad esta palabra significa paciencia. La Biblia nos exhorta en varios textos (2 Timoteo 3:10, Colosenses 1:11, 2 Corintios 6:6, Romanos 2:4) a tener longanimidad, y esto significa: extensión de espíritu, o extensión del ánimo. Es como si nuestro espíritu, por la dotación de Dios, se hiciera “elástico” para tener paciencia y longanimidad.  Entonces el carácter del labrador se basa en su paciencia o en su longanimidad, y nos marca una manera bendita de tolerar las pruebas, de atravesar momentos difíciles y no murmurar…

Hay lecciones muy hermosas en esta clase de paciencia pues es un elemento que tenemos que tomar en cuenta y desarrollarlo para esperar la venida de nuestro Señor. Porque no hay duda de que él viene, pero hay que tener longanimidad para esperarlo.

 

LA PACIENCIA DE LABRADOR EN JOB: SOBRE LA CENIZA

Santiago 5:10 hermanos, tomad como ejemplo de paciencia y aflicción a los profetas que hablaron en el nombre del Señor. 11 mirad {que} tenemos por bienaventurados a los que sufrieron. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el resultado del proceder del Señor, que el señor es muy compasivo, y misericordioso.

Cuando pensamos en hombres que han sufrido con paciencia las mayores tragedias y tribulaciones, inmediatamente pensamos en Job. Ya considerado por algunos el icono de la paciencia. Dice la Biblia que somos plantío de Jehová, y él como nuestro labrador, va a podarnos, deshojarnos, desyerbarnos y despedregarnos y esto puede doler, pero hay que tener paciencia y longanimidad como Job. RVA Isaías 61:3 Ellos serán llamados robles de justicia, plantío de Jehovah, para manifestar su gloria.

 

Job, hombre de buen testimonio, recto, justo, íntegro, apartado para Dios, en resúmen, un roble de Dios fue podado por el Padre quien permitió que perdiera a todos sus hijos, sus posesiones, su riqueza y aún su salud, pues le vino una enfermedad tan terrible y rara como un cáncer. La poda, además de deshojarnos, nos deforma por un tiempo, hasta que vuelven a crecer las hojas. La poda permite que nos alumbre el sol de Justicia, que debido a lo tupido de las hojas ya no podía alumbrarnos. Después de un tiempo, volvemos otra vez a tener forma, pero el proceso es doloroso. La poda también ayuda a quitarnos estorbos. A Job, la poda le sirvió para depurar y limpiar sus amistades; pues cuando estamos en la riqueza todos tenemos amigos, pero en la prueba, en el momento difícil, nadie nos quiere ver solo los verdaderos amigos cercanos.

 

Job, ya había pasado por el momento de sembrar, y ahora solo debía tener la paciencia, la longanimidad para padecer la poda y esperar que la semilla germinara y diera frutos. El sabía que ya había hecho lo que él podía controlar, y ahora era el tiempo de dejar que Dios actuara sobre las cosas que no podía controlar como el sol, la lluvia, las estaciones. En el momento de la poda Job vivió momentos difíciles porque después de ser un hombre acaudalado, lo vemos podado, desfigurado, destruido en el capitulo 19:

 

  1. le despojaron su gloria                                      pobreza

  2. lo dejaron sus hermanos                                  abandono

  3. mis parientes se ausentaron                            incomprensión

  4. mis criadas me tuvieron por extraño              rebelión

  5. se quedo sin autoridad                                      menosprecio

  6. mal aliento                                                           sin salud

  7. mis amigos íntimos me aborrecieron             traición

  8. mi esposa me decía que mejor me muriera  lastima

  9. piel y carne se pegaron a mis huesos                       enfermo

 

Job ha de haber hecho muchas cosas, ver médicos, ponerse a cuentas, en fin hizo lo que tenía que hacer para ver si así sucedía algo y entendió, como labrador que  ahora ya solo dependía de Dios que le enviara su lluvia  que le iba a restaurar la salud y sanidad, su familia, sus bienes. Es en estos momentos difíciles cuando se necesita Makrothumeo, o la longanimidad, la extensión del ánimo.

 

Job estaba sentado sobre cenizas, sobre cilicio; estaba destruido, sin embargo, a pesar de todo, tuvo paciencia, padeció sin quejarse, no dejó a Dios por la enfermedad, no le atribuyó despropósito, no dejó la intercesión, ni la oración, ni dejo de hablar con Dios. Sino que él decía  Job 19:25 yo sé que mi redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo.26 y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios; 27 al cual yo mismo contemplaré, y a quien mis ojos verán y no {los de} otro. ¡Desfallece mi corazón dentro de mí!

Aprendamos de la longanimidad de Job, que aunque en una misma prueba sufría de todo esto: estaba sin familia, sin dinero, sin congregación, sin amigos, sin una esposa que lo apoyara, sin un cuerpo sano que alabara a Dios; que ya no podía ir a la iglesia pues daba miedo y lástima porque estaba desfigurado, y aparte la gente hablaba mal de él, que era un juicio de Dios, él se mantenía esperando en Dios y siguió adelante. Pregúntese ahora: ¿Qué hubiera hecho usted??

 

Job se mantuvo longánime:

*      orando

*      buscando

*      adorando

*      intercediendo

*      sirviendo

 

El Padre, el buen labrador, cuando vió en Job los frutos de la paciencia y la longanimidad, le envió la restitución de toda la calamidad que le había venido, y Job a su vez, pudo ver fruto porque supo esperar  y entender que hay cosas que el puede mover y hay otras que no, y nunca habló en mal del Señor. Y al fin, le llego su tiempo de restauración al doble en la tierra, de la lluvia de la salud, la riqueza, la familia y larga vida, pues murió después de ver cuatro generaciones. RVA Isaías 60:1 "¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria de Jehovah ha resplandecido sobre ti. 21 "Entonces tu pueblo, todos ellos serán justos; para siempre heredarán la tierra. Ellos son los vástagos de mi plantío, la obra de mis manos, para manifestar mi gloria.

 

LA PACIENCIA DEL LABRADOR EN DAVID: SOBRE LODO CENAGOSO

Salmos 40:1 Al Señor esperé pacientemente, y el se inclinó a mí y oyó mi clamor. 2 me sacó del hoyo de la destrucción desesperación, del lodo cenagoso, perdición,  corrupción; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. SRV Salmos 40:2 E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; Y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos 3 puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro dios; muchos verán {esto,} y temerán, y confiarán en el Señor.

 

Mientras el problema que Job pasó era externo, público, porque se podía ver, David enfrentaba un problema que era interno del cual no podía salir, y que temía mencionar porque era vergonzoso. David estaba en el lago de la miseria, en el pozo de la desesperación, (de ruido, tumulto) y aunque había gente a su alrededor él no podía pedir ayuda a nadie. Sus pies estaban sobre el lodo cenagoso, (lleno de cieno, de fango que se forma de sedimentos [por agua estancada] y tiene mal olor), y aparte de que estaba cargado, sus pies resbalaban porque no estaba sobre la roca, sino en ese lodo cenagoso.

La característica de un pozo es que solo tiene una abertura arriba, que es la puerta, para ingresar a el y la salida del pozo solo puede ser la misma puerta por donde se entró, y David no podía salir. Lo que le pasaba a él, era que estaba siendo tentado y no podía luchar contra eso sino que continuaba resbalando en lo mismo, como escribió Pablo en RVA Romanos 7:19 Porque no hago el bien que quiero; sino al contrario, el mal que no quiero, eso practico. 20 Y si hago lo que yo no quiero, ya no lo llevo a cabo yo, sino el pecado que mora en mí. 21 Por lo tanto, hallo esta ley: Aunque quiero hacer el bien, el mal está presente en mí…24 ¡miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? Muchas veces estamos en pruebas y tentaciones y por no tener los pies sobre la roca, resbalamos una y otra vez. La versión de la Biblia llamada La Siriaca dice en ese texto: lodo de perdición y corrupción.

 

David sabía que estaba participando de algo que lo estaba llevando a la perdición y lo estaba corrompiendo, pero ya sus pies no estaban sobre la sólida roca sino que resbalaban en el lodo cenagoso; mientras más los movía mas se hundía, era como arenas movedizas. Estaba pasando por un problema en el que se encontraba  tan solo, tan perdido, tan sucio, y sin solución aparente. Esto nos enseña que en medio del lodo cenagoso, (las tentaciones) donde resbalamos una y otra vez, no se puede estar firme, solamente sobre la Roca, que es Cristo podemos permanecer y enderezar nuestro caminar. Es muy difícil caminar cargado y estar resbalándose a cada rato, porque no se avanza.

 

Pero David clamó y el Señor se inclinó a él para oírlo; y vemos una vez más, la humildad del Señor que se inclina a oír el clamor de un necesitado. Y el Dios padre, que es el labrador, lo sacó de allí, lo puso sobre la roca y afirmó sus paso. Esta era una de las cosas que David como labrador tuvo que aprender, que solo Dios, el labrador, podía sacarlo del pozo de la desesperación en el que se encontraba. Solamente tuvo que sembrar la oración, el clamor a Dios y esperar que Dios le diera la respuesta.

 

David tenía largura de ánimo, tenía longanimidad porque en tanto que su mano estuviera agarrada de la de Dios, ninguna de sus aflicciones internas y externas podían impedirle ser nombrado entre los bienaventurados de Dios. El esperaba resignadamente en Dios, sin quejarse de él, tenía su esperanza como ancla en Dios. RVA Hebreo 6:19 Tenemos la esperanza como ancla del alma, segura y firme, y que penetra aun dentro del velo, Un hombre puede ser, tan pobre, como Lázaro; tan pequeño, como Zaqueo; tan aborrecido, como José; tan enfermo, como Job; tan solo, como Elías, pero si como David que experimentó la longanimidad, tienen esperanza y extienden su ánimo enmedio de la prueba, como él la extendió dentro del pozo en fe y se agarró de la mano del Señor, van a conseguir la salida en el Padre que los estaba cultivando. David esperó esperando en el Señor,  y si se moría iba a morir en su mano. David pacientemente esperó… Dios dio la respuesta. El labrador lo sacó del pozo y lo puso sobre la Roca Fuerte que es Cristo, aseguró sus pasos, su caminar en la roca y puso en su boca una nueva canción de alabanza al Señor.

 

LA PACIENCIA DEL LABRADOR EN ABRAHAM: SOBRE UN CUERPO CASI MUERTO

Hebreos 6:12 a fin de que no seáis indolentes perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas. 13 pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: \ciertamente te bendeciré y ciertamente te multiplicaré. 15 y así, habiendo esperado con paciencia, obtuvo la promesa.

Dios le había dado muchas promesas a Abraham, la mayoría relacionadas a su descendencia: te bendeciré y haré grande tu nombre, te bendeciré y daré descendencia como la arena del mar y las estrellas del cielo; y esto se lo dijo cuando tenía 75 años. El tuvo que desarrollar la longanimidad, la paciencia de esperar veinticinco años, a pesar de que su cuerpo estaba casi muerto. Romanos 4:19 y sin debilitarse en la fe contempló su propio cuerpo, que ya estaba como muerto (puesto que tenía como cien años), y la esterilidad de la matriz de Sara; Y a pesar de los obstáculos físicos de esterilidad en su esposa, y de impotencia en él, se mantenía esperando esa promesa con paciencia y longanimidad, porque sabía quien era quien le había hecho esa promesa y sabía de su poder.

El pasó muchos años, con la paciencia del labrador, labrando su viña con la esperanza como un ancla en la promesa. Encalló su alma con paciencia y tenacidad, sin quejarse y sufriendo desde los achaques de su edad, hasta los comentarios malsanos de la gente por su impotencia, su edad y las críticas de que no podía tener hijos. Pero el fruto llegó, porque desarrolló la paciencia y la longanimidad pues aunque se alargaba el tiempo del cumplimiento de la promesa, él alargaba su espíritu para esperar en ella. Hasta los 100 años, con su cuerpo casi muerto, cosechó el fruto esperado. Y la promesa se cumplió totalmente porque luego durante los siguientes 20 años le dieron seis hijos más, de los cuales le salió más descendencia. Génesis 25:1 Abraham volvió a tomar mujer, y su nombre era Cetura. Incluso nosotros ahora, por la fe, somos descendencia de Abraham.

 

EL ERROR DE JACOB

Romanos 9:11 (porque aún cuando {los mellizos} no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de dios conforme a {su} elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), 12 se le dijo a ella: \el mayor servirá al menor. 13 tal como está escrito: \a Jacob amé, pero a Esaú aborrecí.

Jacob sabía que Dios lo amaba, que le daría muchas bendiciones y aún la primogenitura pero no supo esperar, se adelantó y lo forzó todo con aquello de que el fin justifica los medios. El no sabía que su tarea como labrador era sembrar y el Señor haría el resto, hacer que lloviera, que saliera el sol, etc.; pero no desarrolló la paciencia y obtuvo los frutos que con su propia sabiduría y esfuerzos sembró.  El no sabía lo que dice la Biblia en RVA Gálatas 6:7...Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechará. Y sembró engaño al quitarle la primogenitura a su hermano, sembró engaño al mentir y engañar a su Padre para recibir la bendición. Y como labrador, la semilla que sembró haría que luego su suegro le engañara y que aun sus propios hijos le mintieran. Obtuvo el fruto de lo que, como labrador, había sembrado.

 

CONCLUSIONES

No seamos malos labradores haciendo lo que Jacob hizo, sino que aprendamos de la paciencia de Job, David y Abraham para que la imitemos.  Hemos aprendido y desarrollado el carácter del labrador, que Pablo quería mostrar a Timoteo, y vemos que se resume en que hagamos nuestra labor de labradores y que desarrollemos la paciencia, la longanimidad para esperar el fruto anhelado en ese momento.

 

Ejercitaron la longanimidad y la paciencia:

  1. JOB EN LAS CENIZAS,

  2. DAVID EN EL LODO CENAGOSO

  3. ABRAHAM EN UN CUERPO CASI MUERTO

  4. JACOB ADELANTO SU TIEMPO

 

Aprendamos de los ejemplos buenos y malos y conozcamos los secretos del labrador, que con paciencia recoge sus frutos, en el tiempo de Dios, no en el suyo.



Ir a Prédicas Ir a Página Principal
Iglesia de Cristo Ministerios Ebenezer Honduras. Copyright © 2006. Todos los derechos reservados. Por preguntas, comentarios o sugerencias sobre este sitio Web por favor enviar correo electrónico a webmaster@ebenezer.hn.