|
LBA Nehemías
2:17
Entonces les dije: Vosotros veis la mala situación en que estamos,
que Jerusalén está desolada y sus puertas quemadas a fuego. Venid,
reedifiquemos la muralla de Jerusalén para que ya no seamos un oprobio.
INTRODUCCIÓN
Nehemías es un libro que
relata sobre un tiempo difícil que el pueblo de Dios pasaba, después que
regresó de la cautividad de Babilonia a Jerusalén. Como dice este texto,
pasaban por una mala situación. Nehemías, el autor de este libro, no estaba
pasando, empero, esta mala situación que el pueblo vivía, debido a que él
era el copero del Rey. Su secreto para vivir bien en tiempos difíciles era
que, como copero del Rey, siempre tenía vino. (gozo)
Nehemías
significa el Consolador de Jehová, y es una figura del Espíritu
Santo, el otro Consolador que nos dejó el Señor Jesús, que hace la labor de
edificarnos.
Cuando Nehemías, escuchó que
el templo, donde la gloria de Dios descendía, estaba en ruinas, se cargó con
estas palabras.
LBA Nehemías
1:3 Y
me dijeron: El remanente, los que sobrevivieron a la cautividad allí en la
provincia, están en gran aflicción y oprobio, y la muralla de Jerusalén está
derribada y sus puertas quemadas a fuego. 4 Y cuando oí estas palabras, me
senté y lloré, e hice duelo algunos días, y estuve ayunando y orando delante
del Dios del cielo.
Nehemías lloró, oró y ayunó.
El Espíritu Santo se contrista e intercede por nosotros con gemidos
indecibles, cuando ve nuestra mala condición o situación. Y es movido a
misericordia por el pueblo de Dios.
El templo, tenía 120 años de
haber sido destruído y muchas veces cuando las cosas están destruidas, las
personas lo que hacen es hacerlas a un lado, o ignorarlas. Dios permite que
en las ciudades donde el pueblo de Dios vive sucedan cosas terribles, pero
suceden con el propósito que su pueblo lo busque más y vuelva su rostro a
él. Por ejemplo, el ambiente que estamos viviendo ahora es de violencia,
peligro, delincuencia, que puede llenar de temor, duda y miedo al pueblo de
Dios. Sin embargo, el Espíritu Santo nos impulsa y motiva a buscarlo más,
para ser edificados.
Estamos viviendo una
realidad similar a la de este pueblo, una mala situación: familiar,
económica, social, etc. entonces, ahora es el momento indicado para buscar
más a Dios. Nehemías solo oyó de cómo estaba la situación y se conmovió,
pero nosotros somos testigos, podemos leer en los diarios y verlo en las
noticias de la situación tan precaria que estamos atravesando, por lo tanto
seamos movidos ahora a buscar más a Dios.
DESARROLLO
No obstante, estando bien en
el palacio, Nehemías desarrolló una planificación familiar para
restaurar el templo y la ciudad de Jerusalén. La carga que experimentó, le
ayudó a analizar la situación que vivían y despertó su espíritu a una visión
de restauración, por la que le dijo a algunos hombres: Venid, reedifiquemos.
Para realizar una
reedificación, que es levantar lo que una vez fue edificado, es necesario
realizar algunos pasos:
-
ANALIZAR LA
SITUACIÓN
LBA Nehemías
2:12
Y me levanté de noche, yo y unos pocos hombres conmigo, pero no informé a
nadie lo que mi Dios había puesto en mi corazón que hiciera por Jerusalén, y
no había ningún animal conmigo excepto el animal sobre el cual iba yo
montado. 13 Salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón
y hacia la puerta del Muladar, inspeccionando las murallas de Jerusalén que
estaban derribadas y sus puertas que estaban consumidas por el fuego. 14
Pasé luego hacia la puerta de la Fuente y hacia el estanque del Rey, pero no
había lugar para que pasara mi cabalgadura. 15 Y subí de noche por el
torrente e inspeccioné la muralla. Entonces entré de nuevo por la puerta del
Valle y regresé.
Nehemías salió con unos
pocos hombres a inspeccionar la ciudad, para analizar la situación. El
Espíritu Santo inspecciona nuestro corazón, nuestra vida y cuando escudriña
la mala situación en la que estemos, nos redarguye, nos convence de
justicia, juicio y pecado y nos mueve a buscar la reedificación de lo que ha
estado destruido. Antes de tomar una decisión, sobre cualquier asunto, es
mejor hacer un análisis previo, para observar todas las posibilidades y
tomar la mejor decisión. Tomemos decisiones con la ayuda del Espíritu Santo.
Hay un dicho que dicta: un buen carpintero, mide dos veces y corta una vez.
Seamos buenos carpinteros en la reedificación que estemos realizando.
Las Universidades enseñan a
analizar las situaciones, con todas las opciones y capacitan a los
estudiantes para tomar las mejores decisiones. Una de las herramientas de
análisis que utilizan, está en la Biblia y es el FODA. Estas son las siglas
para Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas.
Nehemías aplicó este
análisis FODA para la reedificación del templo y del muro de Jerusalén:
1. FORTALEZAS:
Son las capacidades y fuerzas internas que tenemos y que podemos manejar y
controlar.
a.)Mano de obra
Aplicándolo a Nehemías, la
fortaleza que el descubrió que tenían fue unos pocos hombres dispuestos, con
sus familias. Y como ellos también
tenían la visión de
restauración, eran en ese momento el recurso más importante, porque lo que
se ocupaba era mano de obra para construir y levantar la ciudad.
2. OPORTUNIDADES:
Son todas las facilidades y posibilidades externas que no se pueden
controlar
a.) Permiso del rey
La oportunidad que tenía
Nehemías, era el permiso del Rey. Podrá estar la situación muy mala, pero si
tenemos el permiso del Rey para reedificar y restaurar nada ni nadie nos
podrá detener. El Rey es el Señor Jesucristo. Y si Dios con nosotros, ¿quién
contra nosotros?
3. DEBILIDADES:
Son todas las flaquezas internas que se poseen. Las debilidades que Nehemías,
analizó y encontró fueron:
a.)
No tenían muros. Los muros representan la protección de Dios.
LBA Isaías 26:1
En aquel día se cantará este cántico en la tierra de Judá: Ciudad fuerte
tenemos; para protección Él pone murallas y baluartes.
Las ciudades normalmente
estaban rodeadas por muros que impedían que entraran los enemigos, saquearan
y asolaran las ciudades. La manera en que lograban destruir una ciudad era
abriendo una brecha en el muro. Un ejemplo de la protección de Dios lo
encontramos en la vida de Job, pues Dios había puesto cercos, muros de
protección alrededor de él, su casa y sus posesiones. Y el diablo lo sabía.
LBA Job
1:9
Respondió Satanás al SEÑOR: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? 10 ¿No has
hecho tú una valla alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene, por
todos lados? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus posesiones han
aumentado en la tierra.
Nosotros, como cristianos
tenemos 3 muros de protección: el del Padre, el del Hijo y el del Espíritu
Santo.
b.) No había dinero:
Habían regresado
hacía poco de Babilonia de estar en esclavitud, y por lo tanto no
tenían medios económicos para la restauración. Estaban pobres, en mala
situación.
c.) Tenían poco tiempo:
Pues habían enemigos de la reedificación que los apremiaban
d.) Personas no
capacitadas:
Habían estado en esclavitud y no sabían hacer trabajos de edificación.
4. AMENAZAS:
Son todas los obstáculos externos sobre los cuáles no se tiene influencia.
En la reedificación del muro
y del templo de Jerusalén, Nehemías, y el grupo de pocos hombres con sus
familias tuvieron varias amenazas, como ser:
a.) Oposición
b.) Violencia
c.) Burladores
A continuación adjuntamos el
cuadro del análisis FODA de Nehemías en la reedificación del muro y templo
de Jerusalén:
|
INTERNAS |
EXTERNAS |
|
FORTALEZAS |
OPORTUNIDADES |
|
Mano
de
obra |
Beneplácito
del
Rey |
|
DEBILIDADES |
AMENAZAS |
|
No
tenían
muros |
Oposición |
|
No
había
dinero |
Violencia |
|
Tenían
poco
tiempo |
|
|
|
|
Personas
no
capacitadas |
|
|
|
-
BENEPLÁCITO DEL REY
LBA Nehemías
2:6 Entonces el rey me dijo, estando la reina sentada junto a él: ¿Cuánto
durará tu viaje, y cuándo volverás? Y le agradó al rey enviarme, y yo le di
un plazo fijo.
La situación puede ser
muy mala, y puede haber violencia, peligro, escasez, miseria, etc., pero si
Dios, nuestro Rey, está con nosotros, tenemos la victoria.
Con el beneplácito
del Rey (Nuestro Señor) podemos conseguir todo lo que nos propongamos,
porque él nos ha hecho más que vencedores.
-
OBLIGACIONES LABORALES
Después que se realiza el
análisis FODA, y se encuentre que la situación esté buena o mala, se procede
a tomar una decisión. ¿Cuál es su situación familiar, laboral, económica,
etc.? Cuando encontramos que la situación está mala se pueden hacer varias
cosas:
1.
Huir de la situación. Esto implica abandonar el país. Un ejemplo de
esto pasó con Noemí, que se fue con su familia a otro país porque había
hambre en Belén, y fue una mala decisión ante su situación, porque murieron
su esposo y sus hijos y regresó amargada a su país de nuevo.
2.
Sentarse en cenizas. En la Biblia nos muestran a varias personas que
ante su situación de tragedia, desesperación, luto, desgracia lo que
hicieron fue sentarse en las cenizas. Esto representa, dejarse abatir por
los problemas, cruzarse de brazos y lamentarse. Ejemplo.: Job, se sentó
sobre las cenizas cuando le quitaron sus posesiones, sus hijos, su salud
porque le habían quitado los muros de protección. David llegó a la ciudad de
Siclag y la encontró en cenizas, se habían llevado a sus mujeres e hijos y
se sentó sobre las cenizas.
o
3.
Reedificar. Volver a levantar lo que una vez estuvo bien hecho, o se
tuvo y se destruyó. Es como dice el versículo en Nehemías: la situación está
mala, venid y edifiquemos. Esto significa que al llamado del Espíritu Santo
(Nehemías), vamos a levantarnos, sacudirnos el polvo y reedificar. El
Espíritu Santo es maestro en reedificar y restaurar porque él levantó a
Jesús de las cenizas, de los muertos y lo resucitó. Nuestro camino es
siempre hacia delante, no dejándonos abatir por las dificultades porque el
que nos sostiene de la mano es el Señor, nuestro Rey.
Ellos reedificaron el templo
y los muros de Jerusalén, pero ¿Sobre qué cimientos se reedifica?? Sobre los
mismos cimientos que antes se tuvo. Uno de los cimientos apostólicos está
en LBA
Hechos 2:42
Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la
comunión, al partimiento del pan y a la oración.
a.
Enseñanzas:
doctrina apostólica, que nos marcan el camino y la forma de vida a seguir.
b.
Comunión:
conocer a nuestros hermanos.
c.
Partimiento del pan:
santa cena y compartir el pan.
d.
Oración:
la comunicación con el Señor que da fuerza y energía al cristiano.
Nehemías fue un estratega
que vio la situación y planificó sacarlos de ella, restaurando primero las
familias. Una familia unida hace una iglesia, una ciudad y un país unidos.
Nehemías lloró, oró y ayunó. Debemos volver a poner el cimiento de la
oración continua, la Biblia nos insta a orar sin cesar. No busquemos volver
a orar cuando la situación esté difícil.
-
RESTAURACIÓN POR FAMILIAS
LBA Nehemías
4:13
entonces aposté hombres en las partes más bajas del lugar, detrás de la
muralla y en los sitios descubiertos; aposté al pueblo por familias con
sus espadas, sus lanzas y sus arcos. 14 Cuando vi su temor, me levanté y
dije a los nobles, a los oficiales y al resto del pueblo: No les tengáis
miedo; acordaos del Señor, que es grande y temible, y luchad por vuestros
hermanos, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestras mujeres y vuestras casas.
Nehemías en el análisis que
hizo se dio cuenta que lo único que tenían eran familias, (mano de obra), y
comenzó la edificación con ellos. Dios permitió a este pueblo, pasar por un
tiempo de 120 años de destrucción. Y sucede que entre más tiempo pasa la
situación se vuelve peor y es más difícil la restauración. Pero ellos
lograron alcanzar su meta. ¿Hace cuanto su situación está mala? Dicen
algunos estudiosos que en 52 días levantaron las paredes. Nosotros podemos
levantar los muros de nuestras vidas en tan solo 52 días, con oración y
ayuno. Cuando fueron organizados por familias, entonces pudieron edificar,
porque levantaron muros. Levante los muros de protección con su familia.
Levanten un altar familiar de oración, ayuno y búsqueda de Dios juntos. Hay
que volver a los cimientos apostólicos. Pongamos cimientos de paz, amor,
bendición en nuestra familia, porque estaremos sobreedificando con oro,
plata y piedras preciosas. Luche por su familia. El miedo es el arma del
enemigo, y él va a utilizarla para que tengamos miedo, temor, y nos
paralicemos. Al conocer los hechos que suceden a nuestro alrededor,
cualquier persona pudiera sentir temor, pero acordémonos que tenemos un
Dios grande y temible, y actuemos, porque en el tenemos muros de protección,
para nosotros, nuestra familia y nuestras posesiones.
-
USANDO LA
PALABRA
LBA Nehemías
4:16
Y sucedió que desde aquel día la mitad de mis hombres trabajaban en la obra
mientras que la otra mitad portaba las lanzas, los escudos, los arcos y las
corazas; y los capitanes estaban detrás de toda la casa de Judá. 17 Los que
reedificaban la muralla y los que llevaban cargas llevaban la carga en una
mano trabajando en la obra, y en la otra empuñaban un arma. 18
Cada uno de los que reedificaban tenía ceñida al lado su espada mientras
edificaba.
La espada es figura de la
Palabra de Dios, según como lo dice la Biblia en Efesios. LBA Efesios
6:17… y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. Entonces para
lograr la reedificación es muy importante empuñar la palabra de Dios en
nuestra mano, (ponerla por obra) porque ella nos va a ayudar a vencer a
todos los enemigos nuestros que quieran detenernos en tal tarea. Debemos ser
diestros con la espada. Con una mano reedificaban y en la otra tenían la
espada de Dios. Leamos la Biblia diariamente, el alimento espiritual, que
necesitamos.
CONCLUSIONES
Los principios para obtener
resultados en la reedificación de su vida, su familia, su trabajo, su país,
etc. son los siguientes:
1. ANALIZAR LA
SITUACIÓN:
utilizando las herramientas disponibles. FODA
2. RESTAURACIÓN POR
FAMILIAS:
Comenzar la planificación restaurando las familias, que son la mano de obra
para reedificar.
3. OBLIGACIONES
LABORALES:
Cumplir con las obligaciones necesarias que se derivan de la decisión más
correcta tomada.
4. BENEPLÁCITO DEL
REY: Contar con
el permiso del Rey para lograr la reedificación, y esta se obtiene con
oración, ayuno, y comunión.
5. UTILIZAR LA
ESPADA, QUE ES LA PALABRA DE DIOS:
arma poderosa a nuestro alcance. Nunca debemos olvidar la palabra de Dios. |