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JUAN
15:1
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. 2 Todo sarmiento
(Otras versiones: SI UNA DE
MIS RAMAS, SI ALGÚN RACIMO)
que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé
más fruto.
INTRODUCCIÓN
Nosotros, como miembros del
cuerpo de Cristo, debemos darnos cuenta de la genética divina que ahora
tenemos pues dice la Biblia que Jesús es la Vid de donde todos nosotros
somos los pámpanos o racimos de uvas. Jesús dice: Yo soy la Vid Verdadera,
eso significa que hay vides que no son verdaderas. Y si somos racimos que
formamos parte de la Vid, también formamos parte de una viña y seremos
cuidados por un viñador. El viñador es el Padre. La vid es sustentada por
una raíz y en nosotros, los racimos de uva, corre una rica savia, que es el
Espíritu Santo, que nos permite gozar a todas de la misma oportunidad pues
nos soporta, nos sustenta la misma raíz.
El Viñador que es el Padre, se
encarga de ver que los racimos den fruto, y el que no da fruto, lo quita y
el racimo que da fruto, lo poda para que dé más fruto. Pero no todos los
racimos maduran al mismo tiempo. Entonces, la agricultura nos marca que hay
tres turnos para la recolección de los frutos: Primicia, Vendimia o cosecha
y Rebusco. Y estos tres turnos para dar frutos dependerán del momento en que
cada racimo sea madurado. Los Racimos de uvas nos muestran entonces, el
itinerario de la iglesia: Su pasado, su presente y su Futuro.
PASADO
1.
SALVACIÓN
GÉNESIS
40:9
Contó, pues, el jefe de los coperos a José su sueño, y le dijo: En mi sueño,
he aquí, había una vid delante de mí, 10 y en la vid había tres sarmientos.
Y al brotar sus yemas, aparecieron las flores, y sus racimos produjeron uvas
maduras. 13 Dentro de tres días Faraón levantará tu cabeza, te restaurará a
tu puesto y tú pondrás la copa de Faraón en su mano como acostumbrabas antes
cuando eras su copero. 14 Sólo te pido que te acuerdes de mí cuando te vaya
bien, y te ruego que me hagas el favor de hacer mención de mí a Faraón, y me
saques de esta casa.
Esta historia narra nuestro
pasado. Estaban en la cárcel un copero y un panadero. Ambos tuvieron un
sueño y lo contaron a José, quien tenía el don de interpretarlos. Y de
acuerdo a sus sueños, a sus frutos, en esa prueba terrible de estar presos,
ocurrió tal como José se los había interpretado. El panadero fue muerto a
los tres días, y el copero fue salvado a los tres días. La diferencia la
hizo que el Copero, que tomaba el vino, tuvo en sus racimos uvas maduras.
Dios busca frutos en nosotros, pero quiere frutos maduros. Es necesario que
avancemos y alcancemos madurez. Dejemos atrás el espíritu Nahàr (Niños), el
comportamiento de niños y actuemos con madurez en las pruebas y diferentes
situaciones de nuestra vida.
Este copero, cuya cabeza tenía
un precio, que estaba a punto de desaparecer y que había perdido su puesto,
su lugar delante del Rey, se mantuvo firme y quieto sabiendo quien era: el copero que le daba el vino al Rey.
ECLESIASTÉS 10:4
Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar;
porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.
Y en su cabeza lo que
tuvo fue racimos de uvas “ maduros”. Actuó con madurez.
Dio frutos maduros en la
cárcel, dio fruto maduros con el problema que pasaba y entendió el propósito
de Dios en su vida, de tal manera que le acontecieron tres cosas:
1. Levantaron su cabeza
2. Restituyeron su puesto
3. Saca de la cárcel
Si alguien no da frutos
maduros, no le restituirán lo perdido, no levantarán su cabeza ni lo sacarán
de la cárcel. En medio de la prueba Dios quiere que aprendamos la lección
para que podamos ser levantados y restituidos de lo que perdimos. Las
pruebas tienen que traernos madurez. Nosotros fuimos sacados de la cárcel
del Mundo porque dimos frutos maduros al creer en Cristo, en su sacrificio y
el Plan de Salvación, y al aceptarlo en nuestra cabeza y en nuestra corazón,
nos sacaron de la cárcel, levantaron nuestra cabeza y nos restituyeron lo
que habíamos perdido. Los tres días son los tres días de la Resurrección de
Jesús.
Entonces en Los Racimos de
Uvas, si hay madurez, vemos:
1.
Salvación
2.
Restitución
3.
Liberación de la cárcel.
PRESENTE
2. VIDA EN
ABUNDANCIA
NÚMEROS
13:23 Y llegaron hasta el valle de Escol y de allí cortaron un sarmiento con
un solo racimo de uvas; y lo llevaban en un palo entre dos hombres, con
algunas de las granadas y de los higos.
El pueblo de Israel había
andado durante 40 años en el desierto, y allí solo se encuentran zarzas,
cardos y espinas. Y ellos llegaron a Canaán y encontraron un gran racimo de
Uvas. El racimo de uva tipifica la abundancia. Nosotros somos racimos de
uvas y en Canaán es donde la vid se desarrolla, y da los racimos de uva mas
grandes y con una genética fuera de la tierra. Genética divina.
Las uvas eran como una muestra
de todas las cosas hermosas que había dentro de Canaán, La tierra prometida,
una tierra de cosas grandes. Si somos racimos de uvas tenemos que ser la
muestra de la abundancia. Que la gente cuando nos vean digan:
Salmos
126:2 … Grandes cosas ha hecho el SEÑOR con ellos.
La abundancia se mira, y
abarca la bendición en el espíritu, en el alma y en el cuerpo.
Estos racimos de uvas eran tan
maduras y tan grandes que entre dos hombres tenían que cargarla. Tenemos que
madurar y desarrollarnos para ser las muestras de las cosas que Dios quiere
hacer con todos en Canaán. ¿Que tan maduros estaban esos racimos que
sirvieron de muestra? ¿Cuándo serviremos de ejemplo de abundancia? Cuando
tengamos madurez y crecimiento.
HEBREOS
6:1 Por tanto, dejando las enseñanzas elementales acerca de Cristo,
avancemos hacia la madurez, no echando otra vez el fundamento del
arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios, 2 de la enseñanza
sobre lavamientos, de la imposición de manos, de la resurrección de los
muertos y del juicio eterno.
Se trata de avanzar, no
quedarnos en el desierto, y de entrar a Canaán. No basta con quedarnos con
la salvación, ahora toca la vida de frutos del Espíritu, lo sobrenatural,
ingresar a una nueva dimensión.
4.
BENDICIÓN
ISAÍAS
65:8 Así dice el Señor: Como cuando se encuentra mosto en el racimo y
alguien dice: "No lo destruyas, porque en él hay bendición", así haré yo por
mis siervos para no destruirlos a todos.
SI ENTRE LOS RACIMOS
HABÍA BUENOS Y MALOS
9 Sacaré de Jacob descendencia y de Judá heredero de mis montes; mis
escogidos la heredarán, y mis siervos morarán allí. 10 Sarón será pastizal
para ovejas, y el valle de Acor para lugar de descanso de vacas, para mi
pueblo que me busca.
Hay también una promesa de
bendición para los racimos de uvas. Dios hablará bien de ellos y los
protegerá de destrucción. Los racimos de uvas, serán también muestra de
bendición por la protección, por la herencia de Jehová que se reflejará en
sus vidas porque lo buscan.
El humano es por naturaleza,
reacio al cambio, le da miedo lo desconocido, pero si nos dedicamos a la
consagración completa a Dios y lo buscamos, seremos ejemplo de la bendición
de Dios en nosotros.
FUTURO
4.
ARREBATAMIENTO
MIQUEAS
7:1 ¡Ay de mí!, porque soy como los recogedores de frutos, como los
rebuscadores en la vendimia. No hay racimo de uvas que comer, ni higo
temprano que tanto deseo. :2 Ha desaparecido el bondadoso de la tierra
(Otras versiones dicen: HA DESAPARECIDO EL FIEL [JESÚS] y LO SANTOS SE HAN
IDO)…..no hay ninguno recto entre los hombres. Todos acechan para derramar
sangre, unos a otros se echan la red.
Los recogedores de frutos empiezan
a buscar los racimos de uvas y no los encuentran.
Han desaparecido los Racimos
de Uvas.
Hay una lluvia
temprana que ayuda a madurar el fruto, de la que todos pueden participar,
como racimo que está en la Vid. El Viñador vendrá y recolectará los frutos
maduros directamente del árbol y son los del primer turno que se llaman
“primicias”. ¡¡¡Son lo que maduraron primero!!! Esto es el arrebatamiento de
la iglesia madura. Hay un premio a la anticipación y Dios quiere vernos
llenos de frutos, que maduremos .
SANTIAGO
1:18 En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de
verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas.
Dios quiere que seamos de sus
primicias, que seamos el primer grupo que espera ser tomado de la mano
cuando comience el Señor a recolectar los frutos y una de las señales será
que “estemos maduros”.
¿Cómo saber si estamos
maduros, como primicias para ser recolectados en el primer turno?
¿Sigue peleando con los
hermanos?
¿Se mantiene con
envidias, celos y contiendas?
¿Se pasa alegando por
la doctrina?
¿Tiene sed de honores y
privilegios?
¿Quiere que lo sirven?
¿Quiere nombramientos y
honra delante de todos los hermanos?
¿Se le suben los humos
con la autoridad que recibe?
Si las respuestas a estas
preguntas es Si, entonces queridos hermanos no está todavía listos
aún…Busquemos la Madurez.
5.
TRIBULACIÓN
APOCALIPSIS 14:18 Y otro ángel, el que tiene poder sobre el fuego, salió del
altar; y llamó a gran voz al que tenía la hoz afilada, diciéndole: Mete tu
hoz afilada y vendimia los racimos de la vid de la tierra, porque sus uvas
están maduras. 19 El ángel blandió su hoz sobre la tierra, y vendimió los
racimos de la vid de la tierra y los echó en el gran lagar del furor de
Dios. 20 Y el lagar fue pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre
que subió hasta los frenos de los caballos por una distancia como de
trescientos veinte kilómetros.
Estos son los tiempos
tribulacionario para los racimos de uva que aunque estaban en la Vid
Verdadera, no quisieron dar fruto maduro. Sin embargo, en la aflicción de
la gran tribulación, fueron obligados a dar fruto. Hasta que estuvieron en
la Gran Tribulación se arrepintieron, ayunaron, oraron y maduraron (se
consagraron), pero fueron vendimiados con hoz y derramamiento de sangre.
Dios nos libre de vivir estos terribles tiempos. Ahora, que estamos en el
tiempo de consagrarnos y madurar, aprovechemos el tiempo y procuremos ser
parte de las primicias. Busquemos la madurez.
CONCLUSIONES
La diferencia en todo lo hará
la Madurez que tengamos y los frutos que demos:
¿Estamos madurando?
¿Cuáles son nuestras actitudes
frente a las pruebas?
¿Queremos ser restituidos y
salir de las cárceles?
¿Estamos en el desierto o en
Canaán?
¿Queremos la podadora del
padre u hoz angélica?
¡¡¡Busquemos la madurez!!! |