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LBLA Éxodo 3:4
Cuando el SEÑOR vio que él se acercaba para mirar, Dios lo llamó de en
medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. 5
Entonces El dijo: No te acerques aquí; quita las sandalias de tus
pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.
INTRODUCCIÓN
Dios le hace a Moisés un
llamado sobrenatural, a través del fuego, en el que le dice que se quite las
sandalias. Notemos que en ese momento Moisés estaba apacentando las ovejas
de otro, no estaba ni orando, o ayunando, sino que más bien, su apariencia
era como la de un “egipcio” (mundano), sin embargo, Dios le hizo un llamado
para la santidad. A Moisés, Dios lo llama con su nombre dos veces (esto
indica cuando Dios está determinado a hacer algo) con el propósito de
convertirlo en el libertador del pueblo de Israel de la ignominia de Egipto.
Dios tiene un llamado para cada uno de nosotros para el fuego de su
santidad, y vemos que él no hace acepción de personas porque no se fija en
la apariencia sino en el corazón. El llamado para la santidad comienza en
los pies, que tipifican el caminar.
Dios le dijo que se
despojara de su viejo caminar.
Le dijo que se quitara las
sandalias porque estaba en tierra santa. La palabra santa en
el original es la No.
H6944
Qôdesh
y significa un
lugar o cosa sagrada,
consagrado, dedicado,
santidad, santo, santuario.
DESARROLLO
Lo primero que le pide para
ingresar a la santidad son las sandalias, porque ellas representan nuestro
caminar. Vamos a estudiar cuáles sandalias hay que quitarnos:
1. SANDALIAS EGIPCIAS – MENTALIDAD
EGIPCIA
LBLA Éxodo 3:4
Cuando el SEÑOR vio que él se acercaba para mirar, Dios lo llamó de en
medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. 5
Entonces El dijo: No te acerques aquí; quita las sandalias de tus
pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.
Lo primero que le pide son
las sandalias. Este era un hombre que iba a ser un libertador de familias, y
de todo un pueblo; pero antes de enviar a libertar a otros, Dios liberta
primero al que va a enviar. El liberado, libera. El restaurado, restaura.
Entonces lo que Dios va a hacer para que alcancemos la santidad es
ministrarnos los pies. Las sandalias son el calzado, el vehículo que usaban
en ese tiempo para caminar y desarrollarse, y las que usaba Moisés eran
sandalias egipcias. El vehículo que usaba Moisés para caminar en Dios era el
del mundo. Hay cierto caminar del mundo con el que no podemos ingresar a la
atmósfera de Santidad.
Moisés defendió a Séfora y a
sus seis hermanas de unos pastores, dio de beber a las ovejas, y cuando
ellas volvieron a su casa le dijeron a su padre que un varón egipcio las
había defendido. Moisés no era egipcio, era un hebreo, pero por su
vestimenta, por su comportamiento, por su caminar ellas lo vieron como un
egipcio, como un mundano. A muchos cristianos los miran como a mundanos por
su apariencia y comportamiento. ¿Qué parecemos, cristianos o egipcios?
Cuando analizamos el caminar
egipcio, vemos en el, varias actitudes a considerar y evitar:
-
En Egipto
había un decreto para matar niños. Esto representa que en el mundo hay
un decreto para matar la niñez. Le quitan a los niños la vida espiritual
y su inocencia.
-
Las
mujeres y hombres egipcios ponen sus ojos en personas casadas. Como la
sierva egipcia Agar. Ninguna mujer u hombre, con caminar egipcio, va a
poder entrar en la santidad de Dios.
-
Querían
que las hebreas en Egipto embarazadas perdieran o mataran a los niños.
Tienen una mentalidad que aprueba el aborto.
Las primeras sandalias que
hay que quitar son las egipcias para ingresar a esa atmósfera desconocida de
la santidad. Nuestras sandalias, nuestro desplazamiento, nuestro desarrollo
del mundo hay que quitarlo. Los humanos tenemos por naturaleza un temor a lo
desconocido, al futuro, pero el amor de Dios nos va a dar la fortaleza y la
confianza para vencer el temor e ingresar a la santidad de Dios. La santidad
y lo sobrenatural de Dios da temor. Por ejemplo, el rey Belsasar hizo un
gran banquete, y mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que
Nabucodonosor su padre había traído del templo de Jerusalén, para que
bebiesen en ellos el rey y sus grandes, sus mujeres y sus concubinas. Y
alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y
de piedra. Entonces aparecieron los dedos de una mano de hombre, que
escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio
real, y el rey veía la mano que escribía. Entonces el rey palideció, y sus
pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas
daban la una contra la otra.
Tenemos que cambiar la
cultura, la ideología mundana para poder ingresar a la atmósfera de Dios.
2. SANDALIAS
DEL DESIERTO- MENTALIDAD DE CONFORMISMO
LBA Josué 5:13
Y sucedió que cuando Josué estaba cerca de Jericó, levantó los ojos y
miró, y he aquí, un hombre estaba frente a él con una espada desenvainada en
la mano, y Josué fue hacia él y le dijo: ¿Eres de los nuestros o de nuestros
enemigos? 14 Y él respondió: No; más bien yo vengo ahora como capitán del
ejército del SEÑOR. Y Josué se postró en tierra, le hizo reverencia, y dijo:
¿Qué dice mi señor a su siervo? 15 Entonces el capitán del ejército del
SEÑOR dijo a Josué: Quítate las sandalias de tus pies, porque el
lugar donde estás es santo. Y así lo hizo Josué.
Ahora el pueblo de Dios,
después de ser liberado de Egipto, había ingresado a Canaán, la tierra
prometida, pero estaban en tiempo de conquista. Ellos habían recorrido el
desierto para entrar a Canaán y ahora las sandalias que le piden a Josué que
se quite, son las sandalias que utilizó en el desierto.
Lo que Dios le estaba
diciendo a Josué es que dejara ese caminar, esa costumbre de estar viviendo
en el desierto. El desierto representa las pruebas, los problemas, etc.
Estas son las sandalias del conformismo. Hay conformismo en recibir la
ración diaria del maná, en tener una ropa que crece con uno y no se
envejece, en tener una nube en el día y una columna de fuego en la noche. Se
acomodaron a recibir solamente, de parte de Dios el sustento diario, se
acostumbraron a recibir de Dios solamente el consuelo, la ayuda, y no
buscaban salir del desierto, porque allí se vive de gratis. No se limite a
estar siempre en el desierto, porque este es un lugar temporal que conduce a
la tierra de la abundancia donde fluye leche y miel. Páselo y continúe hacia
Canaán, la tierra de conquista. Hay muchas metas todavía por alcanzar, no
sea pedigüeño con Dios, sino que levántese y tome usted mismo la bendición
que ya le han dado. Hay cosas que Dios hace y hay cosas que nos toca a
nosotros hacer. Dios no nos quitará las sandalias, sino que manda que
nosotros nos las quitemos. Quítese las sandalias del desierto, porque no se
conquista con ellas. Dicen los psicólogos que si alguien logra hacer algo
por 21 días, se convertirá en un hábito. Hágase de un buen hábito: no viva
en el desierto, sino en Canaán.
A Josué le dijeron que se
quitara las sandalias del desierto para ir a conquistar, y cuando él lo hizo
se convirtió en el más destacado conquistador de Israel. Cuando se quitan
las sandalias entramos a otra dimensión, se trasciende y se deja huella
sobre la tierra. Seamos una generación que trascienda, de la que se escuche
y se escriba. No se conforme. Alcance niveles en Dios que nadie jamás haya
alcanzado.
Una vez que se haya quitado
las sandalias de Egipto y del desierto, va a tener pies de conquista. Hay
una mentalidad de conquista que debemos desarrollar:
PIES DE CONQUISTA
LBA Deuteronomio
11:24 Todo lugar donde pise la planta de vuestro pie será vuestro;
vuestras fronteras serán desde el desierto hasta el Líbano, y desde el río,
el río Éufrates, hasta el mar occidental.
Los pies son el caminar
sobre la tierra. Y Dios nos ha dicho en su palabra que él nos ha dado todo
lo que pise la planta de nuestro pie, así que avancemos y conquistemos poco
a poco, tramo a tramo, pero sin cesar y lograremos conquistar la tierra que
nos han dado en posesión. Eliminemos el caminar del conformismo, en cada una
de las áreas de nuestra vida. No se conforme con lo que ha logrado hasta
ahora. No se conforme con ser un empleado nada más, sino que procure ser el
mejor. No se conforme con ser el mejor, sino que trate de ser el jefe. No se
conforme con ser el jefe, sino que ponga su negocio propio. Etc. No se
conforme con ser una ama de casa “gordita”, no se conforme con un matrimonio
desabrido, no se conforme con haber estudiado hasta el bachillerato, no se
conforme con estar sentado siempre en una silla de la iglesia, no se
conforme con solamente cantar en el coro de la iglesia, no se conforme, no
se conforme, etc. Que su ideología no sea de yo ya hice lo que pude,
sino que alcance más cada día y no se conforme. El conformismo mata el
desarrollo y la felicidad.
3. SANDALIAS
GASTADAS
LBA Josué 9:13
Estos odres de vino que llenamos eran nuevos, y he aquí, están rotos; y
estos vestidos nuestros y nuestras sandalias están gastados a causa de lo
muy largo del camino. 14 Y los hombres de Israel tomaron de sus
provisiones, y no pidieron el consejo del SEÑOR.
Muchas veces se anda con
sandalias gastadas. Se pueden gastar por un camino largo o tortuoso, por el
continuo uso o por estar viejas. Esto nos habla, en la parte espiritual de
un estancamiento en el desarrollo personal y en el caminar cristiano. La
biblia nos insta a renovarnos continuamente como el águila. Renovemos
nuestro caminar. No tengamos la mentalidad del viejo hombre, de cómo
hacíamos las cosas antes. En Dios todas las cosas son nuevas. Nos ha hecho
nuevas criaturas, entonces ahora despojémonos de todo lo viejo que traíamos
del mundo, del caminar gastado, del cansancio y hastío por un largo, difícil
e infructífero caminar y quítese esas sandalias, para que ahora tenga pies
de conquista. Vaya y tome todo lo que pise la planta de sus pies.
CONCLUSIONES
Para ingresar al nivel de
santidad al que Dios nos llama, debemos entonces despojarnos de las
sandalias siguientes:
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SANDALIA
DE EGIPTO:
Mentalidad egipcia
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SANDALIA
DEL DESIERTO:
mentalidad de conformismo
-
SANDALIAS
GASTADAS:
mentalidad del viejo hombre
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