LBA Jueces
2:18 Cuando el SEÑOR les levantaba jueces, el SEÑOR estaba con el juez y
los libraba de mano de sus enemigos todos los días del juez; porque el
SEÑOR se compadecía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y
afligían.
INTRODUCCIÓN
Todo el Antiguo Testamento
es sombra y figura para hoy. Al leer el libro de Jueces, encontramos que
mientras habían jueces en el pueblo de Israel, había bendición, y
todo estaba bien, pero a su falta se corrompían e iban tras otros dioses
y Dios los entregaba a sus enemigos.
LBA Jueces
2:19 Pero acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás y se
corrompían aún más que sus padres, siguiendo a otros dioses,
sirviéndoles e inclinándose ante ellos; no dejaban sus costumbres ni su
camino obstinado.
Siete veces
leímos en este libro que cuando no hubo jueces, los hijos de Israel
hicieron y volvieron a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR y él los
entregaba a sus enemigos. Hay una gran bendición en ser jueces: Dios
estará con él siempre y sus enemigos serán vencidos. La palabra juez
significa: El que pronuncia sentencias, vindica o condena,
suplica, aboga y el que puede detener un juicio. Por ejemplo,
Moisés, juez de Israel, en varias ocasiones abogó, suplicó delante del
Señor y detuvo un juicio en contra del pueblo.
El pueblo de Dios se
desviaba por la idolatría, que no es algo ajeno a nuestros tiempos,
porque todo lo que se antepone al Señor es idolatría. Puede ser un
privilegio, la familia, el trabajo, un novio, una prueba, etc. Como cada
vez que faltaba un juez en el pueblo de Israel, este se desbocaba en
busca de otros dioses, Dios los entregaba a sus enemigos, y después
ellos clamaban al Dios verdadero por ayuda, lo que el Señor hizo fue
levantar jueces. Dios quiere bendecirnos, pero él espera que nosotros
hagamos nuestra parte, lo que nos toca hacer. Tomando esta enseñanza
como ejemplo, lo que ahora hay que hacer es levantar jueces para que
haya bendición en el pueblo y evitemos ser entregados a los enemigos; y
el juez que se va a levantar es usted mismo. Lo que usted va a juzgar es
su propia vida, comparándola con el espejo de la palabra y medir si está
a la estatura del varón perfecto, que es lo más difícil porque siempre
es más fácil juzgar a otros.
Un ejemplo de ser nuestros
propios jueces lo encontramos en las instrucciones que dejó el Señor
para tomar la Santa Cena. Dios nos da el privilegio de poder desarrollar
una labor de jueces. Cada vez que nos sentamos en la mesa a tomar del
pan y vino, debemos examinarnos para no tomarlos indignamente, revisamos
nuestra vida, ponemos los pecados bajo el escrutinio del Señor para que
los perdone, en resumen somos jueces de nosotros mismos, y ya no somos
juzgados por el Señor.
Si hay un juez, entonces
Dios va a estar con nosotros, peleará contra nuestros enemigos y nos
dará la victoria; pero el juez tiene que ser recto, no corrupto y Dios
lo probará. Hubieron en el libro de los Jueces varios jueces, que fueron
levantados con el propósito de poner en orden el pueblo de Israel,
porque como dice la Biblia en
DHH
Proverbios 29:18 Donde no hay dirección divina, no hay orden; ¡feliz
el pueblo que cumple la ley de Dios!
JUECES DE ISRAEL DEL LIBRO
DE LOS JUECES
1. Otoniel
3:10 2. Aod
3:15
3. Débora
4:4 4. Gedeón
6:14
5. Tola
10:2 6. Jair
Gaaladita 10:3
7. Jefté
12:7 8. Ibzán
12:8
9. Elón
12:11 10.
Abdón 12:13
11. Sansón
15:20
Dios quiere bendecirnos, pero
espera que hagamos algo: y es estar bajo autoridad y respetarla.
DESARROLLO
Cuando nos levantemos como
jueces, vamos a derrotar a varios enemigos que nos persiguen, y son los
siguientes:
-
SAQUEADORES
LBA Jueces
2:11 Entonces los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del
SEÑOR y sirvieron a los baales, 12 y abandonaron al SEÑOR…; se postraron
ante ellos y provocaron a ira al SEÑOR. 13 Y dejaron al SEÑOR y sirvieron a
Baal y a Astarot. Y se encendió la ira del SEÑOR contra Israel, y los
entregó en manos de salteadores que los saquearon; y los vendió en mano
de sus enemigos de alrededor, y ya no pudieron hacer frente a sus enemigos.
15 Por dondequiera que iban, la mano del SEÑOR estaba contra ellos para mal,
tal como el SEÑOR había dicho y como el SEÑOR les había jurado, y se
angustiaron en gran manera.
A veces viene la frustración y
la angustia para el cristiano, porque no entiende por qué todo lo que alguna
vez logra atesorar: riquezas, trabajo, dinero, terreno y aún cosas
espirituales, vienen los saqueadores y las roban. Los saqueadores son
poderes, entidades espirituales que se roban un botín, y eso nos indica que
para poder robarlo antes hubo que haber habido una batalla. Esto muestra que
el pueblo tenía bienes pero los perdieron. Muchas personas trabajan duro y
todo lo que reciben es como si entrara en un saco roto, porque hay poderes
espirituales que les roban.Hageo
1:6
Sembráis mucho, pero recogéis poco; coméis, pero no os saciáis; bebéis,
pero no quedáis satisfechos; os vestís, pero no os calentáis; y el que
trabaja a jornal recibe su salario en saco roto
Lo que va a determinar la
pérdida del botín es la falta de un juez, pero cuando se levanta uno, pone
orden y vuelve a haber bendición. Para evitar que los saqueadores lleguen a
robar, hay que levantarse como juez, juzgarnos y ver en que estamos mal,
rectificar y obtener el favor de Dios otra vez. Dios nos ha ungido
(habilitado) para desarrollar esta labor judicial. Además, nosotros ya
estamos llamados de parte de Dios para levantarnos como jueces, porque
tenemos dentro de nosotros el Espíritu Santo, que como dice la palabra, él
es el que convence de justicia, juicio y pecado. Nuestra conciencia es
también un juez a nuestro ser. Nos vamos a levantar como jueces para juzgar
nuestros propios actos, pensamientos, comportamiento y reconocer nuestros
pecados y fallas con rectitud y justicia, sabiendo que tenemos un buen
abogado que pagó todo por nosotros y que no nos condena. Somos libres de
culpa y condena.
-
CÍRCULOS VICIOSOS
LBA Jueces
3:12
Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR.
Entonces el SEÑOR fortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israel, porque
habían hecho lo malo ante los ojos del SEÑOR. 13 Y Eglón reunió consigo a
los hijos de Amón y de Amalec; y fue y derrotó a Israel, y se apoderaron de
la ciudad de las palmeras. 14 Y los hijos de Israel sirvieron a Eglón, rey
de Moab, por dieciocho años.
Eglón
significa entre alguna de sus
acepciones: círculo vicioso, dar vueltas. Esto nos recuerda el pueblo
de Israel que se fue al desierto y anduvo dando vueltas 40 años en el mismo
lugar. (40 años en la prueba). Cuando analizamos este circulo vicioso,
recordamos a Sansón que estuvo trabajando para sus enemigos en un molino,
dando vueltas, con sudor y esfuerzo y nunca avanzaba ni veía frutos de su
arduo trabajo. Sansón comenzó a dar vueltas cuando le cortaron la cabellera,
(le quitaron la cobertura), le sacaron los ojos (perdió la visión), y lo
encadenaron (le quitaron su libertad). Hay un proceso para caer en este
círculo vicioso. Estemos alertas.
Dios fortalece a nuestros
enemigos, les permite que vengan contra nosotros y nos entrega a ellos
cuando hacemos lo malo y no lo reconocemos. El problema no es en sí hacer lo
malo, porque dice la Biblia que el pecado fácilmente nos alcanza, y todos
tenemos pensamientos pecaminosos, de celos, envidias, amarguras, etc.; el
problema es no juzgarnos a nosotros mismos para cambiar.
A la manera de Sansón se da
vueltas, no se avanza y se cae en un círculo vicioso cuando se está
encadenado, sin visión y cargado. Pero dice la palabra que el yugo del Señor
es fácil y ligera la carga. Si en el caminar cristiano se está cargado,
júzguese a si mismo y vea si el yugo que tiene es del Señor o es de otro, y
asegúrese de echar sobre él todas sus cargas. La bendición de Dios es
trabajar poco con alegría y ganar mucho. Para derrotar el Circulo Vicioso (Eglón),
por el cual no se avanza, Dios levantó, cuando clamaba el pueblo de Israel,
un juez llamado Aod que significa, el que une, el que unifica, el
que entiende que necesita ser parte de una unidad.
Necesitamos entender que somos
un solo cuerpo en Cristo, que somos comunes porque eso nos dará una gran
fuerza. Recuerde que en Génesis 11 eran un solo pueblo, con un solo lenguaje
y tuvieron una meta común, por lo que dijo Jehová: "El pueblo es uno, y
todos estos tienen un solo lenguaje; han comenzado la obra y nada los hará
desistir ahora de lo que han pensado hacer. La unidad trae fuerza. Le va
a dar fuerzas el saber que cuando usted se levanta como juez, Dios está con
usted, y le ayuda a vencer a sus enemigos. Y al entender esto vamos a estar
en comunión, porque sabemos que todos somos hijos del gran Rey y como dice
la Biblia: “Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su
trabajo. Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del que
está solo! Cuando caiga no habrá otro que lo levante.” Su amigo, su
hermano en Cristo no va a permitir que ande dando vueltas en un círculo
vicioso, sino que harán un círculo virtuoso cuando usted lo levante, lo
exhorte, lo aconseje con amor y después su amigo devolverá el favor
recibido, haciendo lo mismo por usted cuando le aconteciere lo mismo. Pero
es necesario levantarse como juez. El que no se levante como juez va a estar
dando vueltas en lo mismo.
-
MENTE HUMANA
LBA Jueces
4:1
Cuando murió Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los
ojos del SEÑOR. 2 Y el SEÑOR los vendió en mano de Jabín, rey de
Canaán, que reinaba en Hazor. El comandante de su ejército era Sísara,
que vivía en Haroset-goim. 3 Y los hijos de Israel clamaron al SEÑOR, porque
aquél tenía novecientos carros de hierro y había oprimido duramente a los
hijos de Israel por veinte años.
Los hijos de Israel volvieron
a hacer lo malo ante los ojos del Señor y él los vendió en mano de Jabín
que significa inteligencia humana. Cuando queramos entender con
nuestra inteligencia humana las cosas divinas vamos a trastabillar porque se
tienen que discernir espiritualmente. Para los hombres naturales las cosas
espirituales son locura.
R95 1 Corintios
2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de
Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de
discernir espiritualmente.
La naturaleza de Dios es
milagrosa y las cosas que él hace son milagrosas. El razonamiento, o
conocimiento humano es un enemigo de la fe, y sin fe es imposible agradar a
Dios. Sin fe no vamos a conseguir ninguna de las promesas y bendiciones que
quiere darnos el Señor. No metamos la mente humana en las cosas espirituales
de Dios, porque para eso se requiere fe. Levantémonos como jueces con fe
para creer, y vencer. La fe es creer sin haber visto. Muchas veces, las
promesas no se reciben por culpa de la mente humana.
La jueza que Dios levantó para
derrotar a Jabín fue una profetisa, llamada Débora que se convirtió en la
madre de Israel. Su nombre Débora, significa abeja. La abeja
crea, produce miel y la miel representa la revelación de Dios. La manera en
que se vence la mente humana es con la revelación que Dios da sobre las
cosas espirituales. Cuando usted experimenta cosas en Dios que no entienda,
Dios se las va a hacer entender a través de la revelación. Dios puede
cambiar su mente, porque ahora tenemos acceso a la mente de Cristo, que es
una mente ungida y espiritual.
-
INIQUIDADES
LBA Jueces
3:7
Y
los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del SEÑOR,
y
olvidaron al SEÑOR su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de
Asera. 8 Entonces se encendió la ira del
SEÑOR
contra Israel,
y
los vendió en manos de Cusán-risataim,
rey
de Mesopotamia; y los hijos de Israel sirvieron a Cusán-risataim por ocho
años.
El nombre de este rey Cusán-risataim
significa oscuridad de las iniquidades. Hacemos un énfasis al
recordarle que al no haber jueces, el pueblo hacía lo malo delante de los
ojos del Señor y servía a otros dioses, por lo que se encendía la ira del
Dios celoso, y él mismo los entregaba a los enemigos. Esta vez, los
vendió al rey “Oscuridad de las Iniquidades” y estuvieron 8 años
sirviéndole. Estuvieron ocho años sufriendo. El problema del hombre no es el
pecado, porque Dios sabe que somos débiles, sino el no reconocerlo y no
apartarse del pecado. Dice la Biblia que el que encubre su pecado no
prosperará, pero el que confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Tengamos cuidado de no ser
condenados con lo que aprobamos. Porque por causa de la idolatría, Dios
mismo entrega a la destrucción, a impurezas, a pasiones degradantes, a una
mente depravada. Tengamos cuidado de no ser condenados con lo que aprobamos
porque se puede servir a este rey oscuridad de las iniquidades. La idolatría
y la fornicación/adulterio están muy relacionadas, porque a consecuencia de
la idolatría, que es seguir, amar y servir a otros dioses o ídolos, Dios que
aborrece el pecado y las iniquidades, entrega a los que practican la
idolatría al adulterio y la fornicación depravados. Una iniquidad es un
pecado en el espíritu, y esta iniquidad, la fornicación y adulterio, de las
más oscuras es en contra del templo humano, su cuerpo, (que Dios estipuló
fuese morada del Santo Espíritu), del alma y el espíritu.
LBA Romanos
1:23
y
cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre
corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24 Por consiguiente,
Dios los entregó
a la
impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí
sus propios cuerpos; 25 porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y
adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, que es bendito por
los siglos. Amén. 26 Por esta razón
Dios los entregó
a
pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la
que es contra la naturaleza; 27 y de la misma manera también los hombres,
abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos
con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo
en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío. 28 Y así como ellos
no tuvieron a bien reconocer a Dios,
Dios los entregó
a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen;29
estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de
envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad; son chismosos, 30
detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos,
inventores de lo malo, desobedientes a los padres, 31 sin entendimiento,
indignos de confianza, sin amor, despiadados; 32 los cuales, aunque conocen
el decreto de Dios que los que practican tales cosas son dignos de muerte,
no sólo las hacen, sino que también dan su aprobación a los que las
practican.
Como mencionamos al principio,
cuidémonos de la idolatría y no nos creamos invulnerable a ella, porque un
ídolo es todo aquello que está antes que Dios. Todo lo que se ama antes que
a Dios, puede ser un esposo (a), un novio (a), un privilegio en la iglesia,
la familia, el trabajo, un carro, un título, una prueba, etc. es un ídolo.
Amemos a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente, con todas
nuestras fuerzas, porque solo él es Dios.
El juez que Dios levantó para
liberar al pueblo del rey de las oscuridades de la iniquidad, fue Otoniel,
que significa Fuerza de Dios. No se puede por sus propias
fuerzas, salir de las iniquidades, de los pecados que nos asechan, pero si
se puede lograr si nos levantamos como jueces con la fuerza de Dios. Porque
todo lo podemos en Cristo, que nos fortalece. Seamos jueces de nosotros
mismos, discernamos la iniquidad, el pecado que practicamos y con la fuerza
de Dios venzamos. Otoniel vence a Cusán-risataim. Para vivir en las alturas
espirituales debemos levantarnos como jueces.
-
POBREZA
LBA Jueces
6:1
Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del SEÑOR, y el SEÑOR los
entregó en manos de Madián por siete años.
2 Y el poder de
Madián prevaleció sobre Israel. Por causa de los madianitas, los hijos de
Israel se hicieron escondites en las montañas y en las cavernas y en los
lugares fortificados. 3 Porque sucedía que cuando los hijos de Israel
sembraban, los madianitas venían con los amalecitas y los hijos del oriente
y subían contra ellos; 4 acampaban frente a ellos y destruían el producto de
la tierra hasta Gaza, y no dejaban sustento alguno en Israel, ni oveja, ni
buey, ni asno.
Cuando se hace lo malo delante
de Dios y no se levanta ningún juez viene la pobreza, la destrucción del
fruto de la tierra, de nuestro trabajo. Dice la Biblia que Dios se hizo
pobre para que nosotros nos hiciéramos ricos. La pobreza es no tener nada de
donde sacar, pero dice también la Biblia que no hay justo desamparado ni su
simiente que mendigue pan. Entonces hay que ser justos para no estar
desamparados.
Esta vez, Dios los entregó en
manos de Madián, que significa altercado, discordia,
argumentación. Cuando no hay juez en el pueblo no hay unidad, y vienen
los altercados, las discordias entre los hermanos y contra Dios. No peleemos
con Dios porque saldremos vencidos y empobrecidos. El juez que Dios levantó
para derrotar a los Madianitas y la pobreza que dejaban tras de si, se
llamaba Gedeón que significa Talador, guerrero. Hay que talar
y guerrear contra todas las actitudes que traigan pobreza, como ser la
injusticia, la discordia, la pereza. etc.
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ESCONDIDOS EN LA OSCURIDAD
RV 95 Jueces
10:6
Pero
los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová
y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses
de Sidón, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón y a los
dioses de los filisteos. Abandonaron a Jehová y no lo sirvieron. 7 Se
encendió entonces la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en manos de
los filisteos y de los hijos de Amón, 8 los cuales oprimieron y
quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo durante dieciocho años,
a todos los hijos de Israel que vivían en Galaad, al otro lado del Jordán,
en tierra del amorreo.
Este era un tiempo de
humillación profunda para Israel, porque El Señor los entregó en las manos
de dos naciones hostiles al mismo tiempo, los filisteos y los amonitas, a
causa de su repetido regreso a la idolatría; y los Amonitas oprimieron y
quebrantaron al pueblo de Israel durante dieciocho años. Amón viene
de una raíz primitiva que significa oscurecer, esconderse. Ellos
estaban en oscuridad, andaban a tientas por el pecado y vivían escondidos
por el temor. Estaban oprimidos por la oscuridad, que los obligaba a
esconderse por el temor a sus enemigos.
Dios levantó, sin embargo, a
causa del clamor del pueblo a un juez llamado Jefté para vencer a los
Amonitas. Este juez, que había sido exiliado y despreciado por el pueblo,
logró vencer a los amonitas porque hizo un pacto con Israel de ser puesto
como jefe cuando venciera a sus enemigos, los amonitas. Jefté es la
transcripción de un nombre hebreo que significa Dios abre o libera. Dios
los liberó de la oscuridad al mostrarse a ellos a través de un juez, se hizo
de nuevo la luz del sol de justicia sobre ellos que los defendía de sus
enemigos. Dios, nuevamente, por su misericordia les abrió las puertas de los
escondites donde los Amonitas los mantuvieron por dieciocho años. Sin
embargo, en esta vez, Jefté solo los liberó de uno de los dos enemigos que
los tenían quebrantados. No fueron liberados completamente de sus opresores.
Dios es soberano y la forma en
que hace las cosas no siempre las podemos entender, sin embargo, confiamos
en que el es bueno, misericordioso y clemente.
-
PRUEBAS CONSTANTES
RV 95 Jueces
13:1
Los
hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y Jehová
los entregó en manos de los filisteos por cuarenta años.
Otro de los enemigos que los
estuvieron oprimiendo fueron los filisteos. Esta palabra filisteo
viene de una raíz primitiva que significa rodar en el polvo, revolcadero.
El pueblo de Israel estuvo rodando en el polvo, revolcándose en la
tierra debido a su pecado, durante cuarenta años. Este pueblo era de duro
cerviz, porque no les bastó andar errantes en el desierto por cuarenta años,
sino que por su rebeldía en buscar otros dioses, estuvieron rodando en el
polvo el mismo tiempo. Ellos marcaban el tiempo en que querían estar en la
prueba, pues cuando ya no aguantaban, clamaban a Dios y él les levantaba un
juez que los libraba; y al estar en los momentos de paz, prosperidad,
nuevamente iban en pos de otros dioses.
Otra forma de ver que
estuvieron cuarenta años rodando en el polvo, revolcándose en el polvo es
que el polvo les impedía que vieran bien el camino por donde debían andar,
su camino debió haber sido como la luz de la aurora que va en aumento hasta
que el día es perfecto; ellos debieron haberse aferrado al Salmos que dice
que “lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”, pero como no
tenían esta realidad en sus vidas, permanecían en constantes pruebas. Más el
Señor les envió una luz del Sol de Justicia para que les alumbrara.
Dios levantó esta vez un juez
conforme al corazón de ellos, inconstante, llamado Sansón. El nombre
Sansón se deriva de una palabra hebrea que significa luz o brillo del
sol, sol. Nuevamente, el Señor levantó un juez para librarlos, pero la
opresión filistea duró cuarenta años; Pues aunque los golpazos infligidos
por Sansón a los filisteos una y otra vez, les hizo sentir el poder superior
del Dios de Israel, él no estaba en la condición para destruir su poder y
predominar sobre Israel. Esto se logró hasta en el tiempo de Samuel, un
hombre conforme al corazón de Dios, que destruyó a los filisteos, después de
que él convirtió a la gente al Señor.
CONCLUSIONES
Los jueces son muy importantes
para que prevalezcamos sobre toda situación, adversidad, enemigo porque
ellos ponen orden en el pueblo. Y bien sabemos que el orden atrae la
bendición. Un juez pronuncia sentencias, vindica o condena, suplica, aboga y
puede detener un juicio que se levante contra el pueblo.
Vimos que cuando no hay juez
en el pueblo, se pueden suscitar muchas cosas en menoscabo del bienestar y
prosperidad del pueblo, tales como:
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SAQUEADORES: Que roban y saquean los frutos del trabajo.
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CÍRCULOS
VICIOSOS: cuando se trabaja, hay esfuerzo y sudor y no se miran los
frutos.
-
MENTE
HUMANA: Cuando se quiere razonar las cosas divinas y no se utiliza la fe
para acercarse y agradar a Dios
-
INIQUIDADES: Cuando por la idolatría son entregados a impurezas en la
lujuria de los corazones, a pasiones degradantes, y a una mente
depravada.
-
POBREZA:
Que destruye todo el fruto de la tierra y del trabajo.
-
ESCONDITES
EN LA OSCURIDAD: Son rodeados de una oscuridad que les produce miedo y
los obliga a ocultarse
-
PRUEBAS
CONSTANTES: No escarmientan con las pruebas anteriores sino que
persisten en revolcarse en el polvo, en la prueba
Hay muchas bendiciones para el pueblo de Dios en que se levanten jueces. No
habrán o se quitarán todas estas situaciones que suceden a su falta.
Levantémonos como jueces en nuestra vida, en nuestra familia, en nuestra
ciudad para que el orden y la bendición que trae consigo prevalezcan. Y
sobre todo, permitamos a nuestro juez, que gobierne nuestra vida.
DHH Proverbios 29:18 Donde
no hay dirección divina, no hay orden; ¡feliz el pueblo que cumple la ley
de Dios! |