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¿Que hacer
cuando hay hambre en la tierra?
En todo lugar llega la crisis, y
muchos buscan desesperadamente medidas para salir de la crisis, algunos se
van a otro país, se desaniman, se olvidan de Dios, vuelven al mundo, pero
hoy veremos que hacer en tiempos difíciles.
Génesis 26:1
Y HUBO hambre en la tierra, además de
la primera hambre que fué en los días de Abraham: y fuése Isaac á Abimelech
rey de los Filisteos, en Gerar. 2 Y se le apareció el SEÑOR, y dijo:
No desciendas a Egipto; quédate en la
tierra que yo te diré.
A pesar de estar en Canaán Isaac no
miraba la bendición, había un hambre terrible, e Isaac quiso en su corazón
volver a Egipto para salir de la crisis, pero Dios le dijo que no
descendiera a Egipto, que el lo bendeciría en esa tierra, así amado hermano
tal vez no ves que tu nueva vida en Cristo este bendecida, vives escasez,
crisis familiar, problemas de salud, etc., y te has sentido tentado a volver
atrás pero el Señor te dice “No desciendas al mundo”, no vuelvas atrás, yo
te bendecirá pero debes aprender el secreto de sembrar:
Génesis 26:12
Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel
año ciento por uno: y bendíjole Jehová. Gen 26:13 Y el varón se
engrandeció, y fué adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy
poderoso:
Nosotros somos “Benditos de Jehová”,
pero debemos aprender que hay que sembrar aun en tiempo de crisis, y aunque
en nuestro país la situación este critica, el Señor nos da su bendición y
ciertamente cosecharemos al ciento por uno. No pensemos que irnos a otro
lugar quitará la prueba, en la Biblia hay un ejemplo triste, el caso de
Noemí quien se fue de su tierra por la crisis que llego y solamente
destrucción encontró al irse al mundo, amado este momento de crisis es una
prueba de fe, sembremos y esperemos la bendición que ya está por aparecer, y
la cosecha será al ciento por uno. Ciento por uno es equivalente a Mil por
diez, o a Diez mil por ciento (10,000%), veamos que dice la Biblia sobre el
“diez mil” y encontraremos las cosechas de sembrar en Dios.
Triunfo sobre
nuestros enemigos
Levítico 26:8
Y cinco de vosotros perseguirán á ciento, y
ciento de vosotros perseguirán á diez mil, y vuestros enemigos
caerán á cuchillo delante de vosotros.
Cuando cosechemos lo sembrado al
ciento por uno, nuestros enemigos correrán, no nosotros, ellos huirán
delante de nosotros, aquellos que quieren quitarnos todo, aquellos que se
quieren aprovechar de nuestra situación y destruirnos, ellos serán
destruidos, cuando Dios nos de la bendición de cosechar al ciento por uno,
ellos correrán y confesaran “vámonos porque estos son los benditos de
Jehová”. David sembró en tiempos de guerra, a pesar de que muchos lo querían
detener, su familia, el sumo sacerdote, sus hermanos, el pueblo, y aun el
rey, pero el sembró sabiendo que era un bendito de Jehová, y cuando la
cosecha vino fue al ciento por uno, en la guerra mataba a diez miles, fue
rey de Israel y vivió lleno de gozo y de prosperidad.
1 Samuel 18:7
Y cantaban las mujeres que danzaba, y decían: Saúl hirió sus miles, Y
David sus diez miles.
¿Que sembró David? Sembró sujeción a
la autoridad, sembró confianza plena en Dios, sembró una búsqueda de lo
Espiritual, el decía “una cosa he demandado y esa buscare que este en la
casa de Jehová todos los días…”, si sembramos lo espiritual cosecharemos lo
material, el Apóstol Pablo sabia este secreto:
1 Corintios 9:11 Si en vosotros sembramos
lo espiritual, ¿será demasiado que de vosotros cosechemos lo material?
Destapar los
pozos del padre
Génesis 26:18
Y volvió á abrir Isaac los pozos de agua que
habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los
Filisteos habían cegado, muerto Abraham; y llamólos por los nombres que su
padre los había llamado. 19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y
hallaron allí un pozo de aguas vivas.
En tiempos de crisis debemos buscar lo
que él padre ya ha tiene preparado para nosotros, Isaac empezó a descubrir
los “pozos” que su padre había dejado, una de las funciones del Espíritu
Santo es enseñarnos lo que el padre ya nos ha dado, los “pozos” de la
bendición, sembremos comunión con el Espíritu Santo y podremos descubrir
esos pozos.
1 Corintios 2:12
Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo,
sino el Espíritu que es de Dios, para que
conozcamos lo que Dios nos ha dado;
Isaac encontró muchos pozos de
bendición y finalmente hasta los impíos reconocieron que era un bendito del
Señor. Confesemos que somos los benditos de Jehová, aunque no
veamos todavía la bendición, sabiendo que lo que sembremos lo cosecharemos
al ciento por uno.
Génesis 26:28 Y ellos
respondieron: Vemos claramente que el SEÑOR ha estado contigo, así es que
dijimos: "Haya ahora un juramento
entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos un pacto contigo, 29 de que
no nos harás ningún mal, así como nosotros no te hemos tocado y sólo te
hemos hecho bien, y te hemos despedido en paz.
Tú eres ahora el bendito del SEÑOR."
¿Qué sembramos?
Nosotros somos los benditos de Jehová,
despertemos a esta realidad, confiesa y di “Ahora se que soy el bendito de
Jehová”, aunque estés en un lugar y en un momento de crisis, no te vayas,
empieza a sembrar porque para nosotros es la promesa. Sembremos nuestro
esfuerzo, sembremos palabras de bendición, abramos nuestra boca profetizando
la palabra de Dios, no digamos más que estamos “en crisis”,
confesemos que estamos “EN CRISTO”
y somos benditos de Jehová, trabajemos y Dios bendecirá la obra de nuestras
manos, la promesa de sembrar y cosechar al ciento por uno es para nosotros
los benditos del Señor.
Sembremos
trabajo
Eclesiastés 11:6 De mañana siembra tu simiente y a la tarde no des
reposo a tu mano, porque no sabes si
esto o aquello prosperará, o si ambas cosas serán igualmente
buenas.
No seamos
perezosos, seamos diligentes para trabajar en todo aquello que Dios nos ha
puesto, en nuestro trabajo, en nuestra congregación, en nuestra familia,
seamos esforzados y valientes, si los demás estén desanimados, tomemos animo
y sigamos adelante, no miremos la realidad actual, miremos la por venir,
sembremos sabiendo que cada semilla producirá fruto al ciento por uno, que
cada esfuerzo, que cada trabajo nos será devuelto en bendición.
Sembremos
Justicia
Proverbios 11:18 El impío gana salario
engañoso, pero el que siembra justicia recibe
verdadera recompensa.
Aunque los impíos “fructifiquen” y aparentemente nosotros
no, busquemos siempre ser justos y recibiremos la recompensa al ciento por
uno, jamás hermano creas que es mejor tener dinero a ser justo, el impío en
un momento pierde todo, pero el que ha sido justo ha edificado su casa en la
roca, y con oro, plata y piedras preciosas, busca vivir rectamente aunque
haya necesidad da al cesar lo que es del cesar y a Dios lo que es de Dios y
tu recompensa será grande y será firme.
Sembremos
abundantemente
2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que
siembra escasamente, escasamente también segará;
y el que siembra abundantemente,
abundantemente también segará.
Es importante ser generoso en todo lo que sembramos, en
el trabajo hagamos la milla extra, en cuanto a la justicia, si es necesario
suframos el agravio, en cuanto a la oración, intercedamos en el Espíritu aun
con gemidos indecibles, en cuanto a la búsqueda de Dios, con todo nuestro
corazón, cuanto tengamos que dar, demos de corazón, ayudemos sin reservas, y
aunque a veces el esfuerzo parezca en vano no nos cansemos que la cosecha
está a las puertas:
Gálatas 6:9 Y no nos cansemos de hacer el
bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos,
segaremos (cosecharemos).
Amado hermano, aunque ahora el
panorama este dura, y aunque haya lágrimas, sigamos sembrando, confesemos la
palabra y pronto vendrá el tiempo de cosechar, y será al ciento por uno y
aunque hayamos sembrado con lagrimas y con dolor, cosecharemos con gritos de
júbilo.
Salmos 126:5
Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. |