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El Maná del día - Mensaje No. 54

!La Fragilidad de la Vida!


Introducción

Yo creo que ya hemos aprendido que la vida en la tierra es temporal, que solo estamos de pasada, que un día, al sonar la trompeta de Dios, el Señor Jesucristo vendrá y seremos trasladados al reino de los cielos, y ahí estaremos con el Señor por siempre, pero el punto que quiero tratar hoy es la fragilidad de la vida, pocas veces nos detenemos para pensar lo frágil que es la vida y como puede acabarse en un instante, el Señor le mando a Isaías que gritara esta realidad:

 

Isaías 40

6Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. 7La hierba se seca, y la flor se marchita, porque el viento de Jehová sopló en ella; ciertamente como hierba es el pueblo. 8Sécase la hierba, marchitase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

 

El Señor quiere que sepamos que nuestra vida en la tierra es tan frágil como la hierba del campo, en un momento se seca, y que la gloria que podamos tener (salud, juventud, riquezas, etc.) en un momento puede marchitarse, lo que vivimos en la tierra es apenas un momento en la eternidad, nacemos, de repente estamos en la escuela, luego en el colegio, luego trabajamos y cuando menos lo esperamos viene la muerte y se termino todo. Tenemos la costumbre de decir “el fin de años haré esto, el otro año haré lo otro”, pero la escritura nos muestra que no debemos olvidar que el mañana no lo tenemos asegurado, no sabemos que será mañana:

 

Santiago 4

13 Oíd ahora, los que decís: Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia. 14 Sin embargo, no sabéis cómo será vuestra vida mañana. Sólo sois un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece. 15 Más bien, debierais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.

 

Amado hermano, no dejes que el corto tiempo que tienes en este mundo pase sin que tu alcances todo lo que Dios tiene para ti, la vanidad del mundo solo hará que tu camino sea mas largo y difícil, el sabio Salomón probo todas vanidades del mundo y se dio cuenta que solo es aflicción para la carne y perdida de tiempo, Moisés supo esta realidad y por eso escribió:

 

Salmo 90

10 Los días de nuestra vida llegan a setenta años; y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es sólo trabajo y pesar, porque pronto pasa, y volamos. 11 ¿Quién conoce el poder de tu ira, y tu furor conforme al temor que se te debe? 12 Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

 

Meditemos por un momento los que murieron el 11 de septiembre del 2001 en los atentados a las torres gemelas en Nueva York, los que estaban en esos edificios no se imaginaron que sus vidas iban a terminar ese día, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, yo te aseguro que si estas personas hubiesen conocido que esa fecha les tocaba partir hubieran aprovechado cada día para buscar sabiduría y hacer la voluntad de Dios, ellos hubiesen estados preparados para ese momento.

 

Esto nos muestra que frágil es nuestra vida, en el momento menos pensado somos enfrentados con la eternidad, ¿que pasara en aquel momento cuando tengamos que comparecer ante Dios y rendirle cuentas? ¿Estas preparado? La escritura declara que un día lo haremos:

 

Eclesiastés 12

14Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto.

 

El Apóstol Pablo supo esta realidad y por eso escribe a la Iglesia de efeso:

 

Efesios 5

15 Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor.

 

Si guardas esta palabra en tu corazón, vivirás cada día de forma especial, sabiendo que hoy puede ser el ultimo día, preparándonos porque hoy puede venir el Señor por nosotros, si hacemos esto el mundo no nos atraerá con sus vanidades, si meditamos en la fragilidad de la vida, que todo lo que el mundo nos ofrece es temporal, cosas que solo lograran satisfacernos por un breve tiempo y luego volveremos a sentirnos insatisfechos, y aunque viviéramos “satisfechos” con las cosas del mundo, ¿Qué será cuando nos llegue el momento de dejar esta tierra, pues es corto el tiempo que hemos de vivir aquí, que pasara cuando nos toque enfrentarnos a la eternidad?

 

Mateo 16

26 Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensara a cada uno según su conducta.

 

Dios nos creo para que tengamos vida eterna y en abundancia, pero solo hay una forma de alcanzarlo y es el vivir para Dios, que nuestra vida cada día sea para Dios, ese es el evangelio que Dios quiere, que vivamos para El, haciendo siempre su voluntad:

 

1 Juan 2

17Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

 

Debemos reconocer que nuestra vida aquí en la tierra es frágil, en cualquier momento termina, aprovechemos cada momento para vivir haciendo la voluntad de Dios, Dios quiere que pongamos por obra su palabra, que nuestra familia en primer lugar sea iluminada con la luz que El nos ha dado, que podamos gozarnos en Dios con nuestro cónyuge y nuestros hijos, viviendo de acuerdo a su voluntad. Dios quiere que lo busques a El, que dejes de afanarte por las cosas del mundo, tu comida, bebida, vestido, vivienda, El sabe lo que tu necesitas, El te lo dará, pero primero buscalo a El, busca hacer su voluntad, no pierdas tu tiempo con cargas que el mundo quiera ponerte, entrégaselas a El, El quiere darte reposo, El quiere que vivas confiado en El, El quiere que hagas obras pero por amor, no para que te vean los hombres, sino para que tu testifiques que eres hijo de Dios. Ahora pidamos como David:

 

Salmo 39

4 Señor, hazme saber mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que yo sepa cuán efímero soy. 5 He aquí, tú has hecho mis días muy breves, y mi existencia es como nada delante de ti; ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor, es sólo un soplo.

 

Si amado hermano, solo en la reflexión de que nuestro tiempo en esta tierra es corto podremos empezar a vivir una vida completa día a día, en vez de hacer tesoros en la tierra donde se quedaran, hagamos tesoros en el cielo, donde son eternos, procura día a día hacer la voluntad de Dios, no te afanes por el futuro, tu no sabes si lo vivirás en esta tierra, el Señor dijo:

 

Mateo 6

34 Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.

 

Recuerda el mundo pasa, lo mejor que el mundo pueda ofrecerte es temporal, lo que sembremos aquí lo cosecharemos en la eternidad, busquemos como David poder decir (Salmo 27:4) “Una cosa he pedido al Señor, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para meditar en su templo.”

 

Reflexión

La vida en la tierra es un momento en la eternidad, no sabemos que pueda ser de nosotros mañana, hay un tiempo destinado para vivir y uno para morir, pero es en el momento que cedemos a hacer su voluntad, es cuando tu dices, Señor que no sea como yo quiero sino como tu quieres, haré como tu palabra dice, en ese momento que tu vida pasa de ser una vida frágil a una vida cimentada en la roca eterna, solo cuando empezamos a vivir para Dios nuestra vida toma sentido, solo en alcanzar aquello para lo cual Dios nos ha llamado esta la verdadera satisfacción de la vida, el Apóstol Pablo escribió:

 

Filipenses 3

12 No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.

 

Si amado hermano, el Señor te ha llamado para que compartas la eternidad con El, para que disfrutes por la eternidad de El, pero para eso debes vivir cada en esta tierra haciendo su voluntad, no hay otra forma, El Señor Jesús lo declaró:

 

Lucas 9

23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. 24 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, ése la salvará. 25 Pues, ¿de qué le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde?

 

O vives para El o mueres sin El, o dejas todo por El, o te quedas sin nada y sin El.



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